Las
tasas de crecimiento del PIB
y el PNB
de los países
en desarrollo son, como promedio, más elevadas
que las de los países
desarrollados. Más aún, la diferencia
se acrecentó en los últimos años
porque el crecimiento del PNB de los países desarrollados
pasó de más del 3% anual en los años
ochenta a alrededor del 2% en la primera mitad del decenio
de 1990. Los países de ingreso bajo, en cambio,
parecen haber tenido un desempeño mucho mejor en
este período, pues su PNB aumentó casi un
6% anual en 1980-95. Entonces, ¿los países
pobres pronto estarán a la altura de los ricos?

Lamentablemente,
la evolución del crecimiento
económico que acabamos de describir no indica
que el mundo marche hacia una "convergencia", es decir,
hacia la eliminación gradual de la brecha económica
entre países ricos y países pobres. El crecimiento
demográfico, que es más rápido en la
mayoría de los países en desarrollo, estÁneutralizando
el aumento comparativamente mayor del PNB, por lo cual las
tasas de crecimiento del PNB per cápita de estos
países son bajas y, en algunos casos, negativas (Gráfico
4.1; Mapa 4.1).

Como
consecuencia, la diferencia entre el PNB medio per cápita
de los países desarrollados y de los países
en desarrollo continúa ahondándose. Según
un estudio del Banco Mundial, en 1870 el ingreso per cápita
de los países más ricos era 11 veces mayor
que el de los países más pobres, 38 veces
mayor en 1960 y 52 veces mayor en 1985. A comienzos del
decenio de 1990, de los $28 billones del PIB mundial, sólo
$5 billones —menos del 20%— se generaban en
los países en desarrollo, a pesar de que en estos
países residía aproximadamente el 80% de la
población mundial.
El
rápido crecimiento medio verificado en los países
en desarrollo también oculta disparidades cada vez
más grandes entre países. Entre 1985 y 1995,
el mayor incremento del PNB per cápita tuvo lugar
en Asia oriental: más del 7% anual (Gráfico
4.2). , pero en otras dos regiones del mundo en desarrollo
la tasa media de crecimiento anual fue negativa: -1,1% en
África al sur del Sahara y -0,3% en el Oriente Medio
y Norte de África. El mayor retroceso del PNB per
cápita se produjo en Europa oriental y Asia central,
debido a la crisis económica provocada por la transición
de la planificación centralizada a la economía
de mercado.
Sin
embargo, no todas son malas noticias para los países
en desarrollo. Los dos países en desarrollo con mayor
número de habitantes tuvieron, comparativamente,
un desempeño bastante bueno en 1985-95. En la India,
el PNB per cápita aumentó alrededor del 3,2%
al año, mientras que en China registró un
incremento anual sin precedentes: 8,3%. El rápido
crecimiento observado en China y la India explica por qué
más de la mitad de la población mundial vive
en países con economías que crecen a un ritmo
superior al 2% anual (Gráfico 4.3).
Pero cuando se analizan los países de ingreso bajo
excluidas China y la India, el crecimiento anual medio del
grupo resulta negativo (véase el Gráfico
4.1). En 1985-95, más de la mitad de los países
en desarrollo tenían tasas de crecimiento negativas,
y cuatro quintos de aquellos con tasas positivas crecían
con mayor lentitud que los países de ingreso alto
(véase el Mapa 4.1).
Entre
1965 y 1995, la brecha entre los países desarrollados
y la mayor parte de los países en desarrollo se amplió
considerablemente (Gráfico 4.4).
Asia fue la única región que logró
un avance notable hacia el nivel de PNB per cápita
de los países desarrollados. El ingreso per cápita
de las economías recientemente industrializadas de
Asia —Hong Kong (China), República de Corea,
Singapur y Taiwan (China)— pasó de representar
el 18% del promedio de los países desarrollados,
en 1965, al 66% en 1995. Al mismo tiempo, África,
por ejemplo, se empobreció aún más
en términos relativos. El ingreso medio per cápita
en los países africanos llegaba al 14% del registrado
en los países desarrollados en 1965, pero había
descendido al 7% en 1995. Ustedes pueden determinar la posición
de sus países en 1995 en el Gráfico 4.4 utilizando
el Cuadro de datos 1 que figura al final del libro (pueden
ver las estimaciones del PNB per cápita ajustadas
en función de la paridad del poder adquisitivo y
considerar $24.930 como promedio del PNB per cápita
de los países desarrollados).
Actualmente
sólo unos 10 países en desarrollo —aquellos
cuya tasa de crecimiento del PNB per cápita supera
en 1 punto porcentual el promedio correspondiente a los
países desarrollados— tienen posibilidades
de ponerse a la altura de éstos en los próximos
cien años; únicamente podrán lograrlo
si mantienen sus elevadas tasas de crecimiento, lo cual
es todo un desafío. Efectivamente, cuanto más
pobre es un país, más difícil le resulta
retener el alto nivel de inversión que necesita para
crecer (véase el Capítulo
6).
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