|
Ímpetu
demográfico
La
falta de equilibrio entre las tasas de natalidad y mortalidad
es particularmente pronunciada en muchos países en desarrollo
en los que se está registrando un ímpetu
demográfico. Este fenómeno se produce cuando una gran
proporción de la población de un país está en edad de procrear.
Incluso si la tasa
de fecundidad de las personas que viven en los países
en desarrollo alcanza el nivel
de reemplazo, es decir, si las parejas tienen el número
de hijos suficiente para reemplazarlos cuando mueran, durante
varias décadas el número absoluto de personas que nacen
seguirá siendo superior al número de personas que mueren.
Gráficos
3.1 and 3.2
 |
Los
Gráficos
3.1 y 3.2 muestran la composición de la población por
edad y por sexo en los años 2000 y 2030 en los países de ingreso
bajo y alto. Como puede observarse en el Gráfico 3.1, en los
países de ingreso bajo existe una gran diferencia entre el
porcentaje de personas en edad de procrear y los adultos de
edad más avanzada. Una vez que ese grupo joven pasa la edad
de procrear, el ímpetu se reduce y la población puede comenzar
a estabilizarse, de manera que se equilibran los nacimientos
y las muertes (suponiendo que las tasas de fecundidad permanecen
en los niveles de reemplazo o por debajo de ellos). En muchos
países de ingreso alto ocurre lo contrario; las tasas de natalidad
ya han venido siendo bajas durante varias décadas y la población
se ha estabilizado o, en algunos casos, ha comenzado a disminuir.
¿Cómo
afecta a un país la edad de su población?
En
los países de ingreso bajo más de la tercera parte de la
población tiene menos de 15 años, mientras que en los países
de ingreso alto menos de la quinta parte de la población
tiene esas edades. Esto significa que una proporción mayor
de la población de los países de ingreso bajo es demasiado
joven como para trabajar y, en el corto plazo, depende de
los que pueden trabajar.
Foto 1.
 |
Pero
también la transición a tasas de crecimiento de la población
más bajas puede crear problemas. Al desacelerarse el crecimiento,
aumenta la edad promedio de la población y, con el tiempo,
aumentará la proporción de personas de edad avanzada que
no trabajan. Esto ejerce gran presión sobre la población
en edad de trabajar y sobre los sistemas de jubilación,
atención de la salud y seguridad Sociales de los países. Este
es uno de los problemas que tienen actualmente algunos países
de ingreso alto y que pueden tener los países en desarrollo
en el futuro si las tasas de crecimiento de la población
continúan disminuyendo.
Movimiento
de personas
Los
movimientos migratorios internacionales revisten gran importancia
desde los puntos de vista Sociales, económico y político,
tanto en los países que pierden ciudadanos que emigran,
como en los países que reciben inmigrantes. Aunque a menudo
se presta atención al número de personas que emigran de
países en desarrollo a países industriales, actualmente
la mayoría de los movimientos migratorios mundiales tiene
lugar entre países en desarrollo
La
urbanización
también es importante. En casi todos los países en desarrollo
se registra un rápido crecimiento de las ciudades. En 1960,
menos del 22% de la población del mundo en desarrollo vivía
en las ciudades, pero en 1990 este porcentaje había aumentado
al 34%, y en el año 2015 se prevé que será superior al 48%.
El
movimiento de personas de las zonas rurales a las urbanas
puede dar como resultado una mayor producción de bienes
y servicios, pero también puede crear congestionamiento,
contaminación y una mayor demanda de viviendas, agua potable,
instalaciones sanitarias, zonas de esparcimiento, transporte
público, atención de la salud y educación. Cuando la rápida
emigración a las ciudades reduce la capacidad de los gobiernos
para proporcionar estos servicios necesarios, el resultado
puede ser un nivel de vida más bajo para todos.
|