Cápitulo VI
FINANZAS DEL BANCO MUNDIALAspectos financieros más destacados del BIRF
En el ejercicio cerrado el 30 de junio de 1996, el BIRF consiguió sólidos resultados financieros, cuyos aspectos más destacados fueron los siguientes:
En las Reuniones Anuales de septiembre de 1995, la Junta de Gobernadores acordó asignar los ingresos netos obtenidos durante el ejercicio de 1995 de la forma siguiente:
- Un floreciente nivel de ingresos netos de $1.187 millones, a pesar de un medio de tasas de interés en baja y el fortalecimiento constante del dólar de los Estados Unidos (la moneda de cuenta del BIRF) frente a las demás monedas principales.
- Un sólido aumento de los desembolsos de préstamos a los países miembros del orden de 5,5%, de $12.672 millones en el ejercicio de 1995 a $13.372 millones.
- Una reducción del 8% del costo de los empréstitos nuevos a mediano y largo plazo, después de los swaps, costo que fue de 5,28%, frente a 6,31% en el ejercicio de 1995.
- Una buena relación reservas-préstamos de 14,1%.
- Una reducción del 12% de los gastos administrativos, de $961 millones en el ejercicio de 1995 a $846 millones.
- Se siguió aplicando la reducción de intereses de 25 centésimos de punto porcentual para los prestatarios elegibles, y de 50 centésimos de punto porcentual de la comisión por compromiso para todos los prestatarios.
- $280 millones a la Reserva General, destinados a hacer aumentar la relación reservas-préstamos y a prefinanciar las reducciones de los cargos por intereses;
- $90 millones, en forma de donación, al Fondo Fiduciario para Gaza;
- $100 millones, en forma de donación, al Servicio de reducción de la deuda para los países que sólo pueden recibir financiamiento de la AIF;
- el equivalente en DEG de $250 millones al 30 de junio de 1995, como donación inmediata a la AIF, y
- el monto restante, $634 millones, al superávit.
Políticas financieras
Conversión de los préstamos de las condiciones de 1982 a las condiciones de 1989. El programa aprobado por los Directores Ejecutivos en noviembre de 1994 para alentar a los prestatarios a convertir los préstamos que hubieran obtenido del BIRF según el sistema de tasa de interés variable vigente del 1 de julio de 1982 al 1 de julio de 1989, al sistema de tasa de interés variable en vigor desde el 1 de julio de 1989, ha sido muy efectivo. De los préstamos a tasa de interés variable de 1982 por valor equivalente a $38.800 millones pendientes al 31 de diciembre de 1994, aproximadamente el equivalente de $36.900 millones había sido convertido a préstamos de tasa de interés variable de 1989 al final del ejercicio de 1996. El éxito de este programa de conversión permitió al BIRF mejorar la administración de los riesgos por concepto de intereses de su cartera de activos líquidos, así como su capacidad para ofrecer más opciones a sus prestatarios en lo que respecta a la moneda y el interés de nuevos préstamos y de los préstamos ya existentes.
Financiamiento de los activos líquidos mediante deuda. De conformidad con las políticas del BIRF sobre administración de monedas y de riesgos por concepto de intereses, el 7 de mayo de 1996 los Directores Ejecutivos aprobaron una propuesta dirigida a conseguir, para el 1 de julio de 1996, el financiamiento pleno con deuda flotante y moneda por moneda de la cartera de activos líquidos del BIRF. De este modo, los ingresos netos del BIRF estarán expuestos a un menor riesgo por concepto de intereses.
Revisión de los préstamos en una sola moneda. El 25 de junio de 1996 los Directores Ejecutivos revisaron el programa de préstamos en una sola moneda y acordaron eliminar, con efecto inmediato en los nuevos compromisos, el límite máximo fijado para estos préstamos. Cuando se amplió este programa en mayo de 1995, los Directores Ejecutivos consideraron prudente establecer un límite para los nuevos préstamos en una sola moneda que puede obtener un país prestatario: 50% de su programa de financiamiento o $100 millones, si esta última cifra fuera más elevada. El programa de préstamos en una sola moneda ha tenido buena acogida entre los prestatarios, y alrededor del 50% de todos los nuevos compromisos contraídos en el ejercicio de 1996 han sido de préstamos de este tipo. La decisión de eliminar el límite mencionado ha obedecido al interés de los prestatarios por disponer de más opciones en materia de monedas, y se debe al éxito del programa de conversión de los préstamos a tasa de interés variable de 1982 a las condiciones de los de tasa de interés variable de 1989, y a los progresos logrados por el BIRF durante el ejercicio de 1996 en el fomento de una toma de decisiones fundamentada por parte de los prestatarios.
Revisión de los préstamos comprendidos en el sistema del fondo común de monedas. El sistema de gestión de monedas aprobado en enero de 1989 fijó las metas relativas a la proporción de las monedas integrantes de los préstamos comprendidos en el sistema del fondo común. En este sistema, cada préstamo representa una parte del fondo común, y tiene la misma composición de monedas que todos los demás préstamos de esta clase. El 25 de junio de 1996, los Directores Ejecutivos revisaron los préstamos con metas específicas en cuanto a la proporción de sus monedas comprendidos en el mencionado sistema. Atendiendo a la demanda de los prestatarios, acordaron crear nuevos préstamos basados en cuatro fondos en moneda única (dólares de los Estados Unidos, yenes, marcos alemanes o francos suizos), y ofrecer a los prestatarios la posibilidad de elección de moneda en lo que respecta a los saldos pendientes desembolsados y no desembolsados de sus préstamos existentes comprendidos en el sistema del fondo común de monedas. Los prestatarios tienen tres opciones: a) convertir los saldos no desembolsados a las condiciones de los préstamos en una sola moneda; b) convertir los saldos no desembolsados a las condiciones de los préstamos en una sola moneda, y los saldos desembolsados y pendientes a las condiciones de los préstamos basados en un fondo en moneda única, y c) convertir el préstamo en su totalidad (saldos desembolsados y no desembolsados) en uno basado en cualquiera de los cuatro nuevos fondos en moneda única.
Los prestatarios pueden también decidir quedarse con los préstamos existentes comprendidos en el sistema del fondo común de monedas. El BIRF seguirá manteniendo al menos el 90% del valor en dólares estadounidenses del fondo común en una proporción fija de 1 dólar de EE.UU. por cada 125 yenes japoneses y por cada combinación equivalente a 2 marcos alemanes (compuesta por marcos alemanes, francos suizos y florines neerlandeses). Estas metas se revisarán dentro de cinco años.
La composición de monedas de los préstamos basados en un fondo en moneda única en el marco de las opciones b) y c) será inicialmente la misma que la de los préstamos originales comprendidos en el sistema del fondo común de monedas. Con el tiempo, el BIRF hará que cada uno de los préstamos basados en los cuatro fondos en moneda única esté compuesto en un 100% por la moneda designada por el prestatario (y en un 90% al menos para el 1 de julio de 1999). Los prestatarios podrán comunicar su elección al BIRF a partir del 1 de septiembre de 1996, y hasta el 30 de junio de 1998. Las conversiones a préstamos basados en un fondo en moneda única tendrán lugar el 1 de julio de 1997, el 1 de enero de 1998 y el 1 de julio de 1998. Los préstamos basados en un fondo en moneda única, con la excepción de los que son el resultado de la conversión de préstamos originales a tasa de interés fija comprendidos en el sistema del fondo común de monedas, tendrán una tasa de interés variable que se fijará semestralmente y será igual al costo semestral promedio de los empréstitos del BIRF asignados a financiar ese fondo, más el margen contractual del 0,50%. Los préstamos basados en un fondo en moneda única, que sean producto de la conversión de préstamos a tasa de interés fija comprendidos en el sistema del fondo común de monedas, mantendrán la misma tasa fija prevista en el convenio de préstamo original. No se podrán obtener préstamos nuevos en las condiciones de los préstamos basados en un fondo en moneda única.
Reservas acumuladas para pérdidas por concepto de préstamos. El nivel de estas reservas se basa en un análisis de las posibilidades de recuperación de los préstamos excluidos del régimen de contabilidad en valores devengados, además de una evaluación de los riesgos relativos a la recuperación de los demás préstamos de la cartera. Para el ejercicio de 1996, las reservas para pérdidas por concepto de préstamos se mantuvieron en un nivel equivalente al 3% del total de préstamos desembolsados y pendientes más el valor actual de las garantías exigibles por un monto equivalente a $3.340 millones al final del ejercicio.
Préstamos
Desembolsos. Los desembolsos brutos efectuados por el BIRF a países en el ejercicio de 1996 ascendieron a $13.372 millones, lo que representa un aumento de $700 millones respecto del total del ejercicio de 1995, que fue de $12.672 millones. Los desembolsos netos a prestatarios actuales, excluidos los pagos anticipados, ascendieron a $2.882 millones, lo que supone un aumento de $664 millones frente al total de $2.238 millones del ejercicio anterior.
Tasa de interés activa. Para los préstamos realizados conforme al nuevo sistema de tasa de interés variable del BIRF, creado en 1989, o convertidos al mismo, la tasa aplicable fue de 7,07% en el primer semestre del ejercicio de 1996, y de 6,98% en el segundo. En cambio, la tasa de interés aplicable a los préstamos anteriores efectuados según el sistema de tasa de interés variable creado en 1982, y que no se han convertido al sistema actual, fue de 7,09% en el primer semestre y de 6,97% en el segundo.
La tasa de interés sobre los préstamos en una sola moneda osciló del 5,38% al 6,13% en el caso del dólar estadounidense, y del 4,41% al 6,85% en el caso del franco francés (se trataba de las únicas monedas en las que había préstamos pendientes). Para el establecimiento de estas tasas se tuvo en cuenta el costo del finan-ciamiento del BIRF basado en la LIBOR (la PIBOR en lo que se refiere al franco francés) en dichas monedas.
Reducción de los cargos por intereses. Durante el ejercicio de 1996, el BIRF mantuvo la rebaja de 25 centésimos de punto porcentual de la tasa de interés semestral aplicable a los préstamos otorgados a prestatarios que hubieran efectuado todos los pagos del servicio de sus préstamos en un plazo de 30 días a partir de la fecha del vencimiento (en la actualidad, esta reducción se puede aplicar aproximadamente al 90% del volumen total de préstamos pendientes del BIRF). Esta rebaja fue adicional a la reducción que continuó haciéndose durante el ejercicio de la comisión por compromiso cobrada sobre los saldos no desembolsados, a saber, de 75 a 25 centésimos de punto porcentual. En conjunto, las reducciones parciales de los cargos de los préstamos ascendieron a $521 millones en el ejercicio de 1996.
Préstamos excluidos del régimen de contabilidad en valores devengados. Al final del ejercicio de 1996, seis países miembros (Bosnia y Herzegovina, Iraq, Liberia, Siria, Sudán y Zaire), así como la República Federativa de Yugoslavia (Serbia y Montenegro), una de las repúblicas sucesoras de la antigua República Federativa Socialista de Yugoslavia, estaban excluidos del régimen de contabilidad en valores devengados. Los préstamos excluidos del régimen de contabilidad en valores devengados representaban el 2,3% de la cartera total del BIRF al final del ejercicio de 1996. En junio de 1996 el BIRF aprobó un paquete de consolidación de préstamos que permitió a Bosnia y Herzegovina seguir teniendo acceso al financiamiento del BIRF sin menoscabar la solidez financiera de la institución. Véanse más detalles del acuerdo celebrado con Bosnia y Herzegovina en el recuadro de la página 114..
Administración de los activos líquidos
En el ejercicio de 1996, el BIRF siguió adhiriendo a su política de gestión de los activos líquidos orientada hacia la estabilidad básica y mantuvo un nivel de liquidez de 43% de sus necesidades estimadas de efectivo para los tres ejercicios siguientes. Esta política ayuda al BIRF a contar con flexibilidad en sus decisiones en materia de oportunidad para la obtención de empréstitos en caso de que su capacidad para obtenerlos se viera afectada temporalmente por condiciones adversas en los mercados de capital. A fines del ejercicio de 1996, el nivel de liquidez del BIRF ascendía a un total de $15.898 millones, de los cuales $1.168 millones se incluyeron en el rubro de "valores retenidos hasta el vencimiento". Asimismo, a fin de asegurar la reducción de los riesgos vinculados con las tasas de interés, el 1 de julio de 1996 el BIRF comenzará a financiar su cartera de liquidez mediante deuda flotante y moneda por moneda.
Los activos líquidos del BIRF se invierten exclusivamente en mercados de renta fija y son objeto de un activo intercambio, excepción hecha de las tenencias en libras esterlinas, cuyo vencimiento se ajusta al de los empréstitos en esta moneda. La cartera en libras esterlinas se considera así "retenida hasta el vencimiento". Las actividades de gestión de la cartera cuentan con el respaldo cabal de un amplio sistema de seguimiento y administración de riesgos que abarca tanto los riesgos crediticios como los relativos a las tasas de interés. Los resultados de las transacciones de las carteras que son objeto de una gestión activa se miden diariamente comparándolos con carteras de referencia pormenorizadas.
En el ejercicio de 1996, la rentabilidad financiera de la cartera del BIRF fue de 4,3%. La rentabilidad financiera de las inversiones en el ejercicio de 1995 fue de 5,69%. La cartera se gestionó en relación con una estrategia modelo de un año de duración, excepto por lo que respecta a la cartera retenida hasta el vencimiento, cuya duración media era de 5,55 años al 30 de junio de 1996.
Empréstitos y gestión del pasivo
Los objetivos que persigue la estrategia del BIRF relativa a los empréstitos y a la gestión del pasivo son asegurar que la institución disponga, a largo plazo, de fondos para fines de financiamiento y liquidez, y minimizar su costo para el BIRF y sus prestatarios. El BIRF procura asegurar la disponibilidad de fondos ampliando su capacidad de endeudamiento en un abanico de mercados, y diversificando sus empréstitos por monedas, países, fuentes y vencimientos a fin de permitir el máximo de flexibilidad en la obtención de fondos. Asimismo, trata de alimentar el interés permanente por sus valores ofreciendo instrumentos que se acomoden a las preferencias de los inversionistas en cuanto a activos y colocando sus valores en condiciones ventajosas en cada mercado de capital (por ejemplo, desde el punto de vista normativo, impositivo y de clasificación de las inversiones).
En lo que respecta a la composición de monedas de los empréstitos que precisa para financiar sus préstamos, el BIRF procura minimizar el costo de los fondos de sus empréstitos recurriendo, entre otras cosas, a swaps de monedas para conseguir recursos a un costo menor que el de los empréstitos directos en las monedas específicas que se necesitan (monedas objetivo); a financia-miento estructurado convertido en obligaciones corrientes por medio de instrumentos derivados extrabursátiles; a instrumentos a corto plazo y tasa de interés variable, y a pagos anticipados o recompras de empréstitos en el mercado que sobrepasan, por diversos márgenes, los costos de refinanciamiento.
Financiamiento a mediano y largo plazo. Durante el ejercicio de 1996, el BIRF obtuvo $10.900 millones en empréstitos a mediano y largo plazo en 15 monedas (véase el Cuadro 6-1). En relación con estos empréstitos, el Banco también llevó a cabo swaps de monedas por valor de $4.700 millones y swaps de tasas de interés por un valor teórico a la par de $6.100 millones. Después de los swaps, la mayor parte de los fondos de financiamiento del ejercicio estuvieron denominados en dólares estadounidenses y marcos alemanes, con pequeñas cantidades en francos franceses y luxemburgueses. El vencimiento medio de estos fondos, incluidos los de financiamiento a mediano y largo plazo a tasa de interés variable, fue de 5,1 años, y su costo, después de los swaps, fue de 5,28% (véase el Cuadro 6-2).
Cuadro 6-1 Entre las transacciones en monedas "vehículo" dignas de mención realizadas por el BIRF durante el ejercicio pasado se cuenta la realización, en diciembre de 1995, de su primera operación en coronas checas: se trata de una emisión con vencimiento a dos años por valor de 2.500 millones de eurocoronas checas, la mayor de esta clase en su momento. Aprovechando una reactivación del interés de los inversionistas en el financia-miento estructurado, el BIRF emitió también durante el ejercicio $2.400 millones en financia-miento de este tipo. La fuerte demanda por parte de los inversionistas japoneses, especialmente de los inversionistas por cuenta propia, de efectos en monedas distintas del yen, que ofrecían un mayor rendimiento dada la baja histórica que registraban las tasas de interés internas del Japón, permitió también al BIRF obtener en emisiones dirigidas a este país alrededor de $2.500 millones.
Gestión del pasivo. Durante el ejercicio pasado, el BIRF reembolsó anticipadamente un monto total de $216 millones correspondientes a empréstitos en dólares estadounidenses y francos luxemburgueses. Además, reembolsó empréstitos en circulación en francos suizos por valor del equivalente a $25 millones a través de recompras en el mercado. A fin de mejorar la correspondencia de las tasas de interés entre los activos líquidos del BIRF y su deuda reasignada al financiamiento de tales activos, durante el ejercicio el BIRF transformó asimismo un monto teórico de principal de dicha deuda por valor de $9.300 millones de una tasa fija a una tasa variable.
Al final del ejercicio, los empréstitos en circulación a mediano y largo plazo ascendían a $92.400 millones de la deuda total pendiente, o sea el 95% ($93.800 millones, o sea el 96% después de los swaps). Al 30 de junio de 1996, el plazo medio de la deuda total a mediano y largo plazo era de 5,3 años y su costo medio, después de los swaps, era de 6,26%.
Financiamiento a corto plazo. Al 30 de junio de 1996, los empréstitos pendientes a corto plazo ascendían a $4.300 millones, un aumento de $400 millones con respecto al 30 de junio de 1995. Dichos empréstitos comprendían $2.600 millones de fuentes oficiales, a través del Mecanismo para inversiones de bancos centrales en el BIRF; $1.400 millones de financiamiento de mercados financieros en pagarés descontados en dólares estadounidenses, y $400 millones en pagarés a corto plazo emitidos en el marco del Programa del BIRF de pagarés globales en varias monedas. El costo de estos empréstitos fue de 5,4%, frente al de 5,85% al final del ejercicio de 1995.
Capital
El BIRF procura evitar los riesgos cambiarios tratando de equiparar sus pasivos en varias monedas con los activos en las mismas monedas, al igual que las monedas de sus utilidades no distribuidas y reservas acumuladas para pérdidas por concepto de préstamos con las de sus préstamos pendientes.
Los estados financieros del BIRF se presentan en dólares de los Estados Unidos. En consecuencia, los cambios de valor del dólar de los Estados Unidos frente a otras monedas influyen en los saldos registrados del activo y el pasivo. En los estados financieros al 30 de junio de 1996, expresados en dólares de los Estados Unidos, la cartera de préstamos se redujo en $14.400 millones; la de empréstitos, en $11.700 millones, y las reservas acumuladas para pérdidas por concepto de préstamos, en $400 millones. En suma --en dólares de los Estados Unidos--, el total de activos se redujo en $17.000 millones y el total del pasivo, en $14.000 millones.
Al 30 de junio de 1996, el capital suscrito total del BIRF ascendía a $180.600 millones, cifra que representa el 96% del capital autorizado de $188.000 millones. Durante el ejercicio de 1996 prosiguieron según lo previsto las suscripciones al aumento general del capital de 1988, por valor de $74.800 millones. Veintiséis países suscribieron un monto total de $4.000 millones. Queda por suscribir un total de 20.584 acciones, por valor de $2.500 millones, del aumento general del capital, o sea el 3% de las asignaciones totales, incluidas acciones de dicho aumento asignadas a los nuevos países miembros que ingresaron en el BIRF después de abril de 1988. Al final del ejercicio de 1996, el aumento permitido de los desembolsos netos (el "margen de maniobra") era de $90.800 millones, o sea el 45% del límite de préstamos del BIRF.
El 14 de junio de 1996, la Junta de Gobernadores del BIRF, reconociendo que con el tiempo se había ido produciendo una grave discrepancia entre la tenencia de acciones del BIRF por parte del Japón y la situación económica de este país, aprobó para el mismo un aumento especial del capital de 33.230 acciones. Con ello, la participación del Japón aumentó del 6,17% del total de las acciones asignadas, al 8,18%.
Reservas. Al 30 de junio de 1996, las reservas ascendían a $17.100 millones y la relación reservas-préstamos era de 14,1%.
Finanzas de la AIF
Facultad de la AIF para contraer compromisos. La AIF se financia principalmente a través de aportaciones de donantes, y los fondos que obtiene, en virtud de un acuerdo entre tales donantes, se "reponen" cada tres años. El ejercicio de 1996 fue el tercer y último año del período correspondiente a la décima reposición de los recursos de la AIF, cuyo monto acordado fue de DEG 13.000 millones (véase el Recuadro 6-1). La facultad de la AIF para contraer compromisos se basa en estas aportaciones de los donantes, que se reciben en tres tramos anuales, y en otros recursos de que dispone (fundamentalmente reembolsos de créditos anteriores y transferencias de los ingresos netos del BIRF).
RECUADRO 6-1. EXAMEN DE LOS DOS PRIMEROS AÑOS DE LA DECIMA REPOSICION DE LOS RECURSOS DE LA AIF
En octubre de 1995, los Directores Ejecutivos del Banco analizaron un informe relativo a la utilización de los recursos durante los dos primeros años de la décima reposición de los recursos de la AIF (los ejercicios de 1994 y 1995).
Este informe se centra en los avances logrados por la AIF habida cuenta de los objetivos acordados con los donantes. El objetivo básico de la AIF, la reducción de la pobreza, se refleja en los programas de asistencia a los países, al igual que los objetivos complementarios de crecimiento económico y sostenibilidad ambiental. El foco de atención en estos programas específicos para cada país lo constituye la eficacia de los programas y proyectos de desarrollo financiados por la AIF, ya que es preciso que mejoren los resultados para que esta institución pueda contribuir a acelerar la reducción de la pobreza, que tan extendida se encuentra en los países que pueden recibir su financiamiento. Los programas de países se adaptan cada vez más a la situación de cada uno de ellos sobre la base de los resultados de las evaluaciones de la pobreza, los planes nacionales de protección ambiental y otros trabajos analíticos específicos de cada país.
En el segundo año de la décima reposición de los recursos de la AIF, el Directorio Ejecutivo analizó 19 documentos de estrategia de asistencia a los países (el año anterior había analizado 35). En los dos años, los Directores Ejecutivos examinaron documentos de este tipo correspondientes a alrededor de las dos terceras partes de los 78 países que pueden recibir financiamiento de la AIF. El énfasis puesto en la participación de las partes interesadas produjo mejoras sustanciales en estos documentos. Además, en el diseño de más de la mitad del total de los proyectos de la AIF aprobados en el ejercicio de 1995, se contó con la participación de los beneficiarios.
Los Directores Ejecutivos tomaron nota del informe y aprobaron la aplicación de estrategias de reducción de la pobreza a través de las estrategias de asistencia específicas para cada país, si bien indicaron que las mismas podrían estar basadas en mayor medida en los resultados analíticos de las evaluaciones de la pobreza. También instaron a que se realizara una evaluación más clara de la vinculación entre los programas de la AIF y los resultados en la práctica. El informe, que lleva por título "IDA-10: The First Two Years--Review of the FY9495 IDA Program", se ha puesto a disposición del público.Al 30 de junio de 1996, los fondos aportados por los donantes para el período de la décima reposición de los recursos de la AIF (ejercicios de 199496) ascendían a un total de DEG 11.036 millones. Durante el ejercicio de 1996, alrededor de DEG 2.591 millones se derivaron de la liberación del tercer tramo anual de los compromisos correspondientes a la décima reposición de los recursos. Sin embargo, aún no se dispone de parte del tercer tramo de las aportaciones a esta décima reposición, dado que la contribución de los Estados Unidos a la misma no se efectuó en la oportunidad convenida, y otro donante, Alemania, ha hecho uso de su derecho de retener sus aportaciones proporcionalmente a la suma que le falta por pagar a los Estados Unidos. La Asociación recibió un pequeño pago final de los Estados Unidos correspondiente a la contribución de este país a la novena reposición de los recursos de la AIF. Este pago, dio lugar a que se liberaran otros fondos de Alemania que habían estado bloqueados debido a la demora en el pago de los Estados Unidos. Estos pagos correspondientes a las aportaciones a la novena reposición de los recursos de la AIF, hicieron que la facultad de la Asociación para contraer compromisos aumentara alrededor de DEG 84 millones. Asimismo, durante el ejercicio de 1996, la Asociación recibió notificación oficial de Grecia e Italia de que contribuirían a la décima reposición de los recursos, con lo que la facultad de la AIF para contraer compromisos se incrementará alrededor de DEG 273 millones. Al final del ejercicio de 1996, un país donante, Kuwait, no había notificado todavía a la Asociación su participación en la décima reposición.
Otros recursos que se obtuvieron durante el ejercicio comprenden la transferencia de DEG 161 millones procedentes de los ingresos netos del BIRF en el ejercicio de 1995, y DEG 942 millones que se comprometieron con cargo a reembolsos presentes y futuros de créditos anteriores. De este último monto, DEG 800 millones están destinados a créditos ordinarios y otros DEG 142 millones al programa de "quinta dimensión". En consecuencia, en el ejercicio de 1996 el total de recursos disponibles para todo el período de la décima reposición aumentó a DEG 14.895 millones.
Sobre la base de estos recursos, en el ejercicio de 1996 la Asociación contrajo compromisos de crédito en el marco de la décima reposición por valor de DEG 4.616 millones. De este monto, 40% correspondió a Africa, 26% a Asia meridional, 17% a Asia oriental y el Pacífico, 7% a Europa y Asia central, 6% a América Latina y el Caribe, y 5% a Oriente Medio y Norte de Africa.
Comisión por compromiso de la AIF. Todos los años, los Directores Ejecutivos fijan el nivel de esta comisión sobre la base del examen anual de la situación financiera de la Asociación. Al igual que en el período de los ejercicios de 198996, en el de 1997 la AIF no aplicará comisión alguna por compromiso respecto de sus créditos.
Terminación del Fondo Especial. En mayo de 1996, los Directores Ejecutivos decidieron liquidar el Fondo Especial, creado en 1982 para complementar el financiamiento de la AIF en el ejercicio de 1984. En consecuencia, todos los créditos y activos líquidos de dicho Fondo se transfirieron a la Asociación.