Cápitulo IV
Panorama Regional Ejercicio De 1996ORIENTE MEDIO Y NORTE DE AFRICA
En 1995 el crecimiento del producto interno bruto (PIB) de la región de Oriente Medio y Norte de Africa experimentó un aumento moderado. Entre los países en los que el Banco desarrolla actividades, varios --Argelia, Egipto, Irán, la Ribera Occidental y Gaza y Túnez-- registraron tasas de crecimiento del PIB de entre 2,5% y 5%. Jordania y el Líbano siguieron progresando; en ambos las tasas de crecimiento excedieron del 6%. En otros, los resultados no fueron tan buenos. Marruecos, gravemente afectado por una persistente sequía, experimentó una disminución del PIB estimada en más de 6%. El PIB de Yemen creció tan sólo un poco más de 1%.
Acontecimientos recientes. La reanudación de un crecimiento rápido y ecológicamente sostenible, de provecho para toda la población, sigue revistiendo máxima prioridad para la región. Además, seguir avanzando en pos del logro de una paz justa e integral será esencial para garantizar la estabilidad y seguridad en toda la región, de las que a su vez dependen el aumento de los flujos de inversiones y el crecimiento rápido. El año pasado surgieron oportunidades y se plantearon desafíos al respecto.
Se llegó a un acuerdo para el establecimiento del Banco de Desarrollo del Oriente Medio, que constituiría una fuente más de financiación para el crecimiento de la región. Se celebró en Ammán, Jordania, la segunda Cumbre Económica para el Oriente Medio y el Africa Septentrional; en ella el Banco instó a tomar medidas para el aprovechamiento de los recursos hídricos de la región a fin de evitar la posibilidad de que su escasez ponga en peligro el crecimiento. Asimismo, la Unión Europea (UE) presentó una propuesta, que puede tener gran alcance--para el establecimiento de un Plan de colaboración euromediterránea y un Espacio económico euromediterráneo-- y en la que se prevé la liberación total del comercio de productos industriales entre la UE y ocho países árabes para el año 2010. Túnez y Marruecos ya han firmado acuerdos de libre comercio con la UE; se están realizando negociaciones con Egipto, Jordania y Líbano, y se han llevado a cabo, o iniciado, conversaciones preliminares con Argelia y Siria, respectivamente.
El desafío de la integración mundial. La aceleración de las tasas de crecimiento a nivel regional y nacional dependerá, sobre todo, de la capacidad de los países de Oriente Medio y Norte de Africa para aprovechar las oportunidades externas mediante la aplicación de políticas y programas nacionales que los preparen para aumentar su integración en la economía mundial. En el informe del Banco titulado Global Economic Prospects, de 1996, se señala claramente que los países en desarrollo que se integraron con rapidez recogieron beneficios considerables de ese proceso, mientras que los que se integraron lentamente o demoraron en hacerlo quedaron a la zaga, y que puede preverse que seguirá sucediendo lo mismo, pues los flujos de inversiones internacionales que estimulan el crecimiento premian cada vez más a los primeros y sancionan a los segundos10. La región de Oriente Medio y Norte de Africa encara actualmente el desafío de lograr una integración rápida, basada en el mantenimiento de la estabilidad macroeconómica; la introducción de reformas económicas --a veces sin duda difíciles-- orientadas hacia el exterior y el sector privado y encaminadas a mejorar la posición competitiva, y la realización de las inversiones complementarias en capital físico y humano que se necesitan para lograr un crecimiento rápido y equilibrado.
Labor operacional del Banco
En los últimos años los países de la región de Oriente Medio y Norte de Africa se han volcado cada vez más hacia la apertura, la reforma y la competitividad basada en el sector privado, aunque algunos están haciéndolo con más rapidez que otros o se han beneficiado al haber iniciado ese proceso antes que otros. Durante el ejercicio que se examina, al igual que en anteriores, el Banco ha respaldado los refuerzos nacionales tanto con sus operaciones de financiamiento como con sus servicios no relacionados con operaciones crediticias.
Promoción de las condiciones previas necesarias para el logro de un crecimiento rápido. Casi la mitad de los $1.595 millones del volumen de compromisos del Banco y la AIF en el ejercicio para los países de Oriente Medio y Norte de Africa se destinó a la estabilización macroeconómica y la introducción de reformas orientadas hacia el sector privado y las exportaciones. Un préstamo, por valor de $300 millones, otorgado a Argelia para ajuste estructural está respaldando los esfuerzos decididos del gobierno por reformar su economía a fin de orientarla hacia el mercado. Esos esfuerzos comprenden medidas encaminadas a reducir más el déficit presupuestario y a seguir avanzando en la privatización y las reformas de las empresas públicas y del sector financiero. El Gobierno de Yemen encaró los problemas de inflación, desempleo y déficit presupuestario y de balanza de pagos con un programa integral de estabilización y ajuste, el que será respaldado por un crédito de la AIF para recuperación económica, por valor de $80 millones, en apoyo de la estabilización macroeconómica, las privatizaciones y las reformas del comercio, las reglamentaciones y las empresas públicas, todo ello indispensable para lograr un desarrollo equilibrado impulsado por el sector privado.
Marruecos y Túnez fueron los primeros países de la región en reformar su economía. Con el financiamiento otorgado durante el ejercicio, el Banco ha intensificado su interés por los esfuerzos de reforma de ambos países. Con el préstamo, por valor de $38,7 millones, otorgado a Túnez para un proyecto de fortalecimiento de las instituciones de apoyo a la industria se ayudará a las empresas tunecinas a integrarse en el propuesto Espacio económico euromediterráneo, gracias al fortalecimiento de los servicios técnicos proporcionados a la industria, incluidos los centros técnicos de orientación sectorial y los servicios nacionales de metrología. Marruecos cuenta con un sector privado pujante y diversificado, cuya expansión más rápida se ve impedida por la falta de recursos para financiar inversiones privadas. Con un préstamo de $250 millones para el desarrollo de los mercados financieros, el primero de un programa multianual de financiamiento para la promoción del sector privado, se respalda un conjunto de políticas oficiales que ayudarán a liberalizar el sistema financiero a fin de satisfacer más eficazmente las necesidades de expansión del sector privado.
Cuadro 4-16 Dos préstamos concedidos a Jordania durante el ejercicio contribuirán a sostener la estrategia del gobierno para aumentar la orientación de la economía hacia el exterior y su integración en la economía mundial. Reconociendo la limitación que representa para el crecimiento económico el reducido tamaño del mercado nacional, el gobierno se propone intensificar los esfuerzos desplegados por seguir una política de desarrollo impulsado por el sector privado y orientado hacia las exportaciones. Con el préstamo en apoyo de reformas y el desarrollo económicos, por valor de $80 millones, se respalda un conjunto de políticas oficiales encaminadas a promover más inversiones extranjeras y nacionales, así como una mayor integración en los mercados mundiales. Para ayudar a acelerar ese proceso, el gobierno también ha preparado un programa de desarrollo del sector de exportación, con el objeto de mejorar la posición competitiva de las empresas jordanas a nivel internacional. Este programa se financiará parcialmente con un proyecto de desarrollo del sector de exportación, por valor de $40 millones, respaldado por el Banco.
Apoyo al desarrollo humano. En términos generales, el desarrollo humano es a la vez un complemento esencial y un componente básico de una estrategia nacional conducente al crecimiento equilibrado y a la competitividad a nivel mundial. Los proyectos para ese fin comprendieron un poco más de la tercera parte del volumen de financiamiento otorgado a los países de Oriente Medio y Norte de Africa durante el ejercicio. Con un préstamo del BIRF concedido a Argelia y un crédito de la AIF a Yemen se está ayudando a neutralizar los efectos adversos que tienen en los pobres los programas de ajuste aplicados por estos países, mediante la creación de empleo temporal en obras públicas de pequeña escala. Se prevé que en Yemen, el préstamo de $25 millones para un proyecto de obras públicas permitirá crear hasta 10.000 años-persona de puestos de trabajo, basados en el uso intensivo de mano de obra, a través de un gran número de programas de mantenimiento o extensión de pequeña escala. En Argelia, con el préstamo del Banco de $50 millones para el proyecto de apoyo a la red de seguridad social se está ayudando a poner en marcha un programa experimental novedoso de obras públicas con el que se espera crear unos 20.000 años-persona de puestos de trabajo temporales en zonas de servicios deficientes y nivel elevado de desempleo. El proyecto también tiene por fin mejorar la actual red de seguridad social de Argelia y apoyar la puesta a prueba a nivel comunitario de un nuevo fondo social y de un posible programa para la microempresa. En Egipto, un crédito de la AIF de $120 millones ha proporcionado un segundo tramo de asistencia al Fondo Social para el Desarrollo, con el que se espera crear anualmente unos 50.000 empleos permanentes y alrededor de 20.000 temporales entre 1997 y el año 2000.
La capacitación de trabajadores fue el objetivo de dos operaciones concertadas durante el ejercicio, para Túnez y Yemen. Con un préstamo de $60 millones otorgado a Túnez para el segundo proyecto de capacitación y empleo se está ayudando a ajustar más los servicios de capacitación a la demanda y las necesidades de los empleadores, mediante un sistema que hace hincapié en la capacitación en las empresas. El sistema de formación profesional de Yemen se está ampliando y mejorando con la ayuda de un crédito de la AIF, por valor de $24,3 millones, que también respalda programas de educación y capacitación de adultos --particularmente mujeres--, programas especiales de formación profesional para discapacitados y el establecimiento de un Fondo para la formación profesional, que será financiado en gran medida por los empleadores.
Pese a las cuantiosas inversiones realizadas hasta ahora, los servicios de educación y salud de los países de Oriente Medio y Norte de Africa siguen esforzándose por suministrar niveles elevados de alfabetización y de atención adecuada de salud, especialmente a las poblaciones rurales y las mujeres; en varios casos, el suministro actual apenas puede mantenerse a la par del rápido crecimiento de la población. Estos problemas se abordaron directamente en el financiamiento otorgado a Marruecos y Egipto durante el ejercicio. En Marruecos, el Banco está apoyando un programa multisectorial novedoso de prioridades sociales con tres préstamos vinculados: un préstamo de $68 millones para servicios de salud (orientado hacia la atención básica de salud, la maternidad sin riesgo y la planificación familiar); un préstamo de $54 millones para la enseñanza (destinado a la educación primaria, especialmente de las niñas y en las zonas rurales), y un préstamo de $28 millones destinado a promover el empleo en las zonas rurales mediante el financiamiento de obras públicas de uso intensivo de mano de obra. El programa de prioridades sociales tiene por destinatarios específicos a las provincias más pobres de Marruecos y se ejecutará de manera coordinada en las mismas zonas, a fin de maximizar sus efectos sinérgicos. En Egipto, el objetivo de un crédito de la AIF, por valor de $17,2 millones, es fortalecer la capacidad de dirección operacional y estratégica del nuevo Ministerio de Población y Planificación de la Familia, así como promover los servicios de planificación familiar en zonas que actualmente no reciben servicios adecuados, sobre todo las zonas rurales del Alto Egipto, donde la tasa de fecundidad sigue siendo elevada.
Otra operación realizada durante el ejercicio se preparó con el objeto de mejorar las condiciones de vida de grupos pobres o vulnerables. El proyecto de emergencia para recuperación tras la sequía en Marruecos, por valor de $100 millones, permitirá abordar los efectos devastadores de la sequía del año pasado en la población rural (y en gran medida pobre), mediante el suministro de semillas y pienso para ganado y la mejora del servicio de abastecimiento de agua. Se espera que, con el tiempo, el proyecto contribuya a que la población rural sea menos vulnerable a las sequías graves, al estar más preparada para hacer frente a esas emergencias, y contar con mejor infraestructura rural y una ordenación más eficiente de los recursos naturales.
Inversiones en infraestructura y protección del medio ambiente. La parte restante del financia-miento del ejercicio se concentró en otros dos aspectos del crecimiento rápido: el suministro de la infraestructura necesaria y la eliminación de la contaminación industrial, que puede ser una de sus consecuencias no previstas. La inversión en infraestructura comprendió una operación para el sector del transporte: un crédito de la AIF, por valor de $37 millones, para el proyecto de rehabilitación de dicho sector en Yemen. Esta operación se centra en las obras de rehabilitación de carreteras y aeropuertos de elevada prioridad para la economía. También comprende la prestación de asistencia al gobierno para formular los mecanismos financieros necesarios para el autofinanciamiento de la red vial.
La eficiencia en la ordenación de los recursos hídricos y la prestación de servicios a los consumidores reviste máxima prioridad para la región. La escasez de agua no sólo crea graves riesgos y costos sanitarios sino que además puede menoscabar las perspectivas de crecimiento económico de muchos países de Oriente Medio y Norte de Africa. Con un préstamo de $50 millones otorgado al Líbano se proporciona financiamiento complementario para los componentes de rehabilitación del sistema de abastecimiento de agua y tratamiento de aguas servidas del proyecto de rehabilitación y reconstrucción de emergencia, aprobado en el ejercicio de 1994. Se prevé que el préstamo complementario ayudará a reducir los riesgos para la salud relacionados con el agua contaminada y estimulará a los refugiados a regresar a sus ciudades y poblados. El préstamo de $40 millones destinado al segundo proyecto de alcantarillado y reutilización del agua en Marruecos también reportará importantes beneficios sanitarios --especialmente para los pobres, ya que la mayor parte de las extensiones del sistema de alcantarillado que se financiarán con cargo a él estarán en barrios de ingreso bajo-- y ayudará a aliviar la escasez de agua mediante el tratamiento de las aguas servidas a fin de que sean reutilizadas sin riesgo. La reforma y el fortalecimiento de la capacidad administrativa fueron los objetivos de un préstamo de $20 millones otorgado en respaldo del proyecto de rehabilitación administrativa en el Líbano, donde la necesidad de restaurar la capacidad básica de la administración pública para permitir su funcionamiento eficiente es una prioridad nacional.
Por último, en dos de las operaciones del ejercicio se abordaron la reparación de los daños ocasionados al medio ambiente en focos críticos, donde la contaminación industrial está poniendo en peligro la salud de la población y los recursos naturales esenciales. Con un préstamo de $78 millones concedido a Argelia se está abordando la contaminación atmosférica y del agua por las industrias mediante el apoyo a la reducción de emisiones peligrosas y el tratamiento de aguas residuales industriales. En Egipto, con un préstamo del BIRF de $20 millones y un crédito de la AIF de $15 millones se está respaldando la ejecución de un proyecto, cuyo elemento central es un Fondo para la reducción de la contaminación --que se establecerá en el Banco Nacional de Egipto, en calidad de banco principal-- con cargo al cual se financiaría la concesión de préstamos y donaciones para fines de descontaminación industrial a través de bancos locales seleccionados. (En el pasado las instituciones financieras locales no proporcionaban financiamiento a mediano y largo plazo para inversiones en el medio ambiente debido a su falta de capacidad técnica y de familiaridad con el financiamiento para esos fines.)
Los servicios no relacionados con operaciones crediticias son diversificados
El financiamiento de operaciones en una gama cada vez más amplia de esferas, como lo revela el historial del ejercicio, sigue siendo la base de la asistencia prestada por el Banco para el logro de un crecimiento económico sólido y equilibrado en los países de Oriente Medio y Norte de Africa. Sin embargo, al mismo tiempo que el programa de financiamiento propiamente dicho se está ampliando para adaptarlo a las nuevas necesidades, se está complementado con una "combinación" cada vez más diversa de servicios no crediticios destinados a aumentar la eficacia del apoyo del Banco a los esfuerzos de desarrollo de los gobiernos.
Un ejemplo novedoso de la ampliación de la combinación de servicios del Banco registrada en el ejercicio fue el uso, por primera vez, de la facultad de otorgar garantías de la institución respecto de una emisión de bonos gubernamentales en los mercados internacionales. La oferta de bonos emitidos por el Gobierno de Jordania en septiembre de 1995, con garantía parcial contra riesgos ofrecida por el Banco Mundial, tuvo un exceso considerable de suscripción, y generó nuevas inversiones privadas para la mejora de los servicios de telecomunicaciones del país. Esta fue también la primera operación de otorgamiento de garantía del Banco en el sector de telecomunicaciones a nivel mundial.
Cuadro 4-17 Un componente cada vez más importante y diverso de los servicios no crediticios proporcionados por el Banco a los países miembros de la región es la labor analítica y en apoyo de reformas de políticas, encaminada a ayudar a los gobiernos a perfeccionar y aplicar sus estrategias nacionales y sectoriales de desarrollo. Esta labor comprende principalmente dos clases de actividades. La primera consiste en la preparación de informes amplios sobre la estrategia de asistencia a cada país que sea prestatario activo. Esos informes sirven de base para las posteriores actividades operacionales y el diálogo mantenido sobre políticas por el Banco con las autoridades nacionales. La segunda clase comprende los informes sobre políticas y planes de acción relacionados con temas de interés prioritario para los gobiernos. Aunque esta clase de informes abarca productos tradicionales importantes, como los memorandos económicos sobre los países (dos de los cuales se prepararon durante el ejercicio como parte de una nueva serie de estudios económicos sobre Oriente Medio y Norte de Africa), ahora cubre una variedad cada vez mayor de temas de interés. Entre los ejemplos del ejercicio recién terminado merecen citarse los estudios relativos al marco necesario para la promoción del sector privado en Argelia, la participación del sector privado en la infraestructura en Marruecos, la política de transportes en Túnez y los problemas que se plantean en Egipto con respecto al acuerdo de libre comercio entre el país y la Unión Europea. Cabe agregar a ellos el plan de protección ambiental en el Líbano, el estudio sobre el sector de agua, y el informe sobre la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo de Jordania, y la evaluación de la pobreza en Yemen.
Para la credibilidad y eficacia, a nivel de las comunidades, de la labor de una institución de desarrollo como el Banco, reviste importancia vital maximizar los efectos de las operaciones en términos de desarrollo, con resultados oportunos en la práctica. Por lo tanto, la mejora de la gestión de la cartera de proyectos, en colaboración cada vez más estrecha con las autoridades nacionales (especialmente a nivel de las comunidades), sigue siendo una cuestión de máxima prioridad para el Banco. Los esfuerzos en tal sentido incluyen la aceleración adicional del ritmo y nivel de los desembolsos (como en Argelia), la asistencia prestada para aumentar la eficacia de la ejecución (como en Yemen) y la reestructuración y racionalización de la cartera correspondiente a varios países, por proyectos y con arreglo al Examen del desempeño de la cartera de éstos. En consecuencia, el porcentaje de proyectos insatisfactorios del total de la cartera está disminuyendo y el porcentaje de los terminados oportunamente y de acuerdo con sus objetivos está aumentando. El Banco considera que una mejor gestión de la cartera es esencial para los fines del principal indicador del desarrollo: el aumento concreto del bienestar de los ciudadanos de los países de Oriente Medio y Norte de Africa.
Cuadro 4-18 Otras medidas adoptadas para mejorar el desempeño de la cartera y, por ende, los resultados en la práctica, son la insistencia en la mejora de las políticas antes de la aprobación de los proyectos por el Directorio Ejecutivo (por ejemplo, antes de la evaluación inicial de los proyectos normalmente se exige mejorar políticas de importancia clave); el uso de la supervisión "por grupos" con el fin de aumentar su eficacia en función de los costos (por ejemplo, en Yemen); una mayor utilización de consultores locales (en Túnez); el mayor hincapié en el cumplimiento de las estipulaciones de los convenios en materia de auditoría (en Marruecos), y el fortalecimiento constante de las misiones residentes y la delegación de las funciones de supervisión en ellas (en la Ribera Occidental y Gaza, Egipto y Yemen).
Por último, el Banco ha seguido desempeñando una función importante de enlace y como agente catalizador de la colaboración internacional para el desarrollo económico de Oriente Medio y Norte de Africa. Es así que durante el año pasado siguió cumpliendo la labor tradicional de coordinar la ayuda, que consiste en convocar y presidir los grupos consultivos en los que se reúnen representantes de los gobiernos de los países de Oriente Medio y Norte de Africa y los donantes. También cumplió funciones nuevas en esta esfera, como las de secretaría del Comité Especial de Enlace para la Ribera Occidental y Gaza y del Comité Conjunto Israelí-Jordano de Fiscalización del Programa de desarrollo del valle del Rift. Asimismo, siguió patrocinando activamente organismos tan diversos como el Programa de asistencia técnica para el medio ambiente en el Mediterráneo (que abarca a varias naciones) y el Foro sobre investigaciones económicas (una red intrarregional de economistas y promotores del desarrollo). Además, colaboró en forma cada vez más estrecha con entidades bilaterales y multilaterales extrarregionales en actividades que abarcan desde operaciones de cofinanciamiento de distintos préstamos hasta el apoyo de iniciativas de gran envergadura que abordan problemas de importancia vital. Entre estas iniciativas se cuentan la Asociación para el Agua de Oriente Medio y Norte de Africa, y la promoción de vínculos, que pueden tener gran alcance, entre los países de la región y de fuera de ella (como el propuesto Espacio económico euromediterráneo). A medida que la región afiance su integración en la economía internacional, la promoción de relaciones fructíferas de colaboración será cada vez más importante para las perspectivas económicas de los países de Oriente Medio y Norte de Africa. El Banco prevé apoyar aún más en los próximos años el establecimiento de relaciones de colaboración en aras de la prosperidad de la región.
Panorama Regional Ejercicio De 1996
Africa
Asia oriental y el Pacífico
Asia meridional
Europa y Asia central
América Latina y el Caribe
Notas
10. Banco Mundial. 1996. Global Economic Prospects and the Developing Countries 1996. Washington, D.C.