Cápitulo IV
Panorama Regional Ejercicio De 1996EUROPA Y ASIA CENTRAL
En todos los países de Europa central y oriental y en los países bálticos el producto siguió aumentando en 1995, y en varios países de la antigua Unión Soviética --Armenia, la República de Moldova y la República Kirguisa-- el crecimiento se reanudó. Hay pruebas de que ese crecimiento se está sosteniendo durante 1996. En los demás países de la antigua Unión Soviética el producto siguió bajando, aunque a un ritmo más lento: alrededor de 6% en 1995, frente al 15% en el año anterior. Hay algunos indicios, sobre todo si se tiene plenamente en cuenta al sector privado incipiente, de que en 1996 el producto alcanzará el nivel más bajo para después empezar a aumentar.
La reanudación del crecimiento del producto en los países puede atribuirse en gran medida al crecimiento del sector privado y el mejoramiento del sector externo. En términos globales, las exportaciones de la región aumentaron en 22% durante 1995; Estonia, Hungría y Kazakstán registraron un crecimiento de las exportaciones superior al 40% en términos de dólares corrientes. La inversión extranjera directa se elevó casi al doble entre 1994 y 1995.
En todos los países de la región la inflación se redujo, y en medida notable en los de la antigua Unión Soviética. Pese al progreso logrado en lo que respecta a la lucha contra la inflación, los países siguen experimentando en la esfera fiscal problemas que se venían arrastrando de antes, mientras se esfuerzan por crear un sector público más reducido y eficaz que se necesita en una economía de mercado. En muchas naciones, sobre todo de Europa central y oriental, el gasto público --y los ingresos fiscales para financiarlo-- se mantiene en el nivel del 50% del producto interno bruto (PIB). Sin embargo, en algunos países se han hecho progresos en la reducción de los agregados fiscales. Por ejemplo, en Hungría la participación del gasto público en el PIB en 1995 se redujo en un 7%, a alrededor del 55%, lo que ayudó a restablecer el equilibrio macroeconómico. En cambio, en algunos países de la antigua Unión Soviética la disminución del gasto público se debe a que no se han recaudado ingresos fiscales de una base amplia.
Estas tendencias del crecimiento en general hicieron que se frenara la caída de los ingresos reales. En 1995 los salarios reales aumentaron en la mayor parte de Europa central y oriental y de los países bálticos. La tasa de desempleo bajó en casi todos las naciones de Europa central, pero se está estabilizando a un nivel semejante al registrado en las de Europa occidental, y hay indicios de la existencia de desempleo estructural y poca rotación en el conjunto de desempleados.
En cambio, en los países de la antigua Unión Soviética se observó un sustancial aumento del desempleo; según fuentes oficiales, para fines de 1995 el 3% de la fuerza de trabajo de la Federación de Rusia se encontraba desempleada, pero según mediciones de las encuestas laborales dicha proporción era del 8%. La baja inicial del producto y el aumento de la desigualdad propio de las economías de mercado redujeron los ingresos reales de gran parte de las unidades familiares de ingreso mediano y bajo. Sin embargo, muchas familias han sacado provecho de las nuevas oportunidades de trabajo, sobre todo cuando las cabezas de esas familias son personas jóvenes e instruidas y viven en zonas con una base de recursos diversificada o están empleadas en actividades vinculadas a las exportaciones y al sector de servicios. Al mismo tiempo, ha aumentado la pobreza y muchas unidades familiares siguen siendo vulnerables, incluso en los países donde se ha destinado un volumen importante de recursos hacia la protección social. Las familias que dependen del haber jubilatorio de personas de edad muy avanzada han sufrido el deterioro de dichos ingresos o, en algunos casos, la desaparición del derecho a percibirlos. Otras familias vulnerables son las que dependen de los ingresos de trabajadores que tienen un nivel de educación más bajo, en consonancia con la mayor dispersión de los salarios en una economía de mercado y con la predominancia de esos trabajadores entre los afectados por el desempleo estructural. El crecimiento económico es esencial para lograr el aumento de los ingresos familiares y la reducción de la pobreza. Por ejemplo, los primeros datos relativos a Polonia y Estonia indican que en 1995 el crecimiento produjo la disminución del número de pobres. Sin embargo, un importante reto de la transición es asegurar que los grupos vulnerables no queden a la zaga del progreso.
Cuadro 4-10 Actividades del Banco
En el ejercicio de 1996 Bosnia y Herzegovina cumplió con los requisitos establecidos para suceder a la República Federativa Socialista de Yugoslavia como miembro del Banco (véase el Recuadro 4-3); actualmente 27 países de la región de Europa y Asia central son prestatarios activos. Como lo revela el Gráfico 4-1, el volumen de financiamiento fue de $4.400 millones, cifra casi igual al nivel sin precedentes, de $4.500 millones, registrado en el ejercicio de 1995. Los desembolsos aumentaron acentuadamente a más de $3.700 millones.
Gráfico 4-1
RECUADRO 4-3. BOSNIA Y HERZEGOVINA: ESTRATEGIA DE DOS ASPECTOS PARA LA RECUPERACION DESPUES DE LA GUERRA
Con la firma del Acuerdo de Paz de Dayton, el 14 de diciembre de 1995, se puso fin a la guerra más destructiva que se haya registrado en Europa en los últimos 50 años. Al ofrecer un marco institucional para la reconstrucción de Bosnia y Herzegovina, el Acuerdo abrió el camino para la paz en el país. Habida cuenta de las necesidades y situación excepcionales de Bosnia después de la guerra, el Banco adoptó una estrategia de dos aspectos para la reconstrucción del país. Primero, antes de la normalización financiera y el ingreso del país como miembro del Banco, se prepararon varios proyectos de emergencia para ayudar a comenzar de inmediato el esfuerzo de reconstrucción. Para financiar esos proyectos de apremiante necesidad se estableció un Fondo Fiduciario para Bosnia y Herzegovina, de $150 millones, financiado con cargo a la cuenta de superávit del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, el principal organismo crediticio del Banco Mundial. Su establecimiento fue aprobado formalmente por la Junta de Gobernadores de la institución el 23 de febrero de 1996. Para atender las necesidades inmediatas de Bosnia se han proporcionado unos $25 millones a título de donación y los $125 millones restantes serán prestados en "las condiciones de la AIF": sin intereses, a 40 años de plazo y con un período de gracia de diez años.
El primer proyecto financiado parcialmente por el Fondo Fiduciario, de recuperación de emergencia, fue aprobado por el Directorio Ejecutivo del Banco el 29 de febrero de 1996. Proporciona financiamiento para importaciones críticas con destino a la agricultura, la energía eléctrica y el transporte; líneas de crédito para empresas pequeñas y medianas; apoyo para el funcionamiento de las principales instituciones públicas y para un fondo social de emergencia, destinado a proveer niveles mínimos de asistencia financiera a las familias más pobres durante 1996. Con el Fondo Fiduciario también se contribuyó a financiar otros seis proyectos --de transporte, abastecimiento de agua, agricultura, calefacción centralizada de barrios o ciudades, rehabilitación de las víctimas de la guerra y educación-- que fueron aprobados por el Directorio Ejecutivo más adelante en el ejercicio.
El segundo aspecto de la estrategia del Banco tiene por objeto proporcionar asistencia integral para el programa de reconstrucción de Bosnia y la transferencia sistémica a una economía de mercado a mediano plazo. En vista de las ingentes necesidades de reconstrucción de Bosnia (que según las estimaciones serán del orden de $5.100 millones en el curso de los próximos tres o cuatro años), de su endeble capacidad fiscal y su limitada capacidad crediticia, el Banco está dispuesto a proporcionar un nivel extraordinario de asistencia de la AIF en el período de los ejercicios de 199699, además de los recursos proporcionados por el Fondo Fiduciario. A fin de atender las necesidades del país de un apoyo inmediato significativo para reconstruir la infraestructura y reactivar la economía, una proporción considerable de esa asistencia se concentrará en los dos primeros años para respaldar proyectos adicionales de remoción de minas, energía eléctrica, vivienda, creación de empleo, industria y salud. Se prevé el otorgamiento de por lo menos un crédito para ajuste estructural en respaldo de las reformas económicas de los sectores empresarial y bancario, así como de las finanzas públicas. Se calcula que Bosnia recibirá un volumen relativamente grande de créditos de la AIF durante el próximo trienio. A medida que aumente su capacidad crediticia, los créditos de la AIF se reducirán gradualmente y se prevé que aumentarán los préstamos del BIRF.
Bosnia y Herzegovina, que ha cumplido con las condiciones establecidas para suceder en calidad de miembro del Banco a la antigua República Federativa Socialista de Yugoslavia, ya puede recibir financiamiento del Banco, pues a fines del ejercicio de 1996 se aprobó un paquete de consolidación de préstamos de $620,6 millones, con el que se liquidaron las obligaciones que el país tenía pendientes con el BIRF, incluidos atrasos de capital e intereses y pagos de capital que aún no han vencido.
La aprobación del conjunto de préstamos siguió al establecimiento por el Directorio Ejecutivo del Banco, en el mes de marzo, de un novedoso mecanismo para la puesta al día de los atrasos que, al tiempo que mantiene la solidez financiera del Banco --ya que no se prevé concesionalidad financiera alguna por parte del BIRF--, asegura un considerable flujo neto positivo de fondos hacia Bosnia y Herzegovina.
Se han concertado contribuciones de los donantes --incluidas las de los gobiernos de Italia, Noruega, Países Bajos y Suiza-- para cancelar uno de los préstamos con tasa más alta de interés.
El Banco prevé efectuar --con sujeción a la aprobación de las distintas operaciones por el Directorio Ejecutivo-- una transferencia neta positiva de fondos a Bosnia de unos $450 millones durante los próximos cuatro años, en su mayor parte en condiciones concesionarias. Los Directores Ejecutivos del Banco volverán a examinar el programa integral de asistencia en 1997. En ese momento, la modalidad de la asistencia futura se basaría en la evaluación de los resultados económicos de Bosnia y Herzegovina y de su capacidad crediticia y de absorción.Durante los cuatro últimos años, la cartera de proyectos correspondientes a los países miembros de ingreso más reciente se ha duplicado con creces. Actualmente el total de la cartera es de más de $20.000 millones, de los cuales $12.000 millones corresponden a compromisos no desembolsados, según consta en el Gráfico 4-2. La cartera abarca una amplia gama de sectores: la asistencia para infraestructura y energía sigue siendo importante; el financiamiento en apoyo del sector financiero y en forma de représtamos al sector privado también lo es, al igual que el destinado a la agricultura y los recursos naturales, en tanto que la proporción dirigida a los sectores sociales está aumentando. El financiamiento para fines de ajuste sigue siendo un instrumento muy valioso, que representa el 34% de la cartera.
Gráfico 4-2 Mejora de los resultados en la práctica
En vista del rápido aumento del número de proyectos y de los compromisos no desembolsados y como reacción ante los indicios de problemas de la cartera, el Banco está haciendo más hincapié en reforzar la eficacia, en términos de desarrollo, de los proyectos aprobados. Se están destinando más recursos al fortalecimiento de la capacidad de ejecución de los prestatarios, a fin de apoyar su capacidad de absorción. Durante el ejercicio pasado, los recursos destinados a la supervisión de los proyectos aumentaron 12% (a cerca de 90 años-personal). La proporción de operaciones cuyo avance de la ejecución fue insatisfactorio siguió disminuyendo en el ejercicio de 1996, y se reestructuraron seis proyectos con problemas, en gran medida en los países prestatarios maduros.
Muchos de los proyectos correspondientes a los nuevos países miembros están en sus primeras etapas de ejecución, en las que normalmente los proyectos tienen un ritmo más lento de desembolso. Al mismo tiempo, los requisitos jurídicos y administrativos aplicables dentro de los países con frecuencia han retrasado la eficacia. El Banco ha venido prestando cada vez más atención a los procedimientos internos relativos a las aprobaciones de los países prestatarios y los está integrando en la secuencia de medidas pertinentes a fin de evitar demoras en los desembolsos. Los clientes también se están familiarizando más con los procedimientos establecidos por el Banco. Por ejemplo, la traducción de los documentos estándar de licitación y la asistencia prestada para el fortalecimiento de los procedimientos nacionales en materia de adquisiciones han facilitado la concreción de éstas. En consecuencia, en el ejercicio de 1996 la relación desembolsos-saldo de apertura de los proyectos ha aumentado de 12% a 18%, frente a un promedio de 19% a nivel de todo el Banco.
Para su mejor ejecución, en muchos proyectos de inversión ahora se incluyen componentes encaminados a fortalecer la capacidad institucional para introducir el cambio sistémico, ya que las deficiencias en esta esfera suelen limitar las repercusiones de los proyectos en el desarrollo. Por ejemplo, en el sector bancario de la Federación de Rusia se logró un considerable fortalecimiento de esa naturaleza con el proyecto de reorganización de las instituciones financieras, aprobado en mayo de 1994. Los requisitos establecidos para la participación en el proyecto (y en las líneas de crédito complementarias) comprenden la realización de verificaciones contables anuales por empresas internacionales de auditoría y el cumplimiento de las normas de disciplina y control de los bancos, que son mucho más estrictas que las reglamentaciones de los bancos centrales. Los principales bancos comerciales rusos han expresado gran interés en calificarse para participar en el proyecto, y de los aproximadamente 40 bancos evaluados se aceptó a 13 de ellos. Aunque los desembolsos han sido reducidos, el proyecto ya ha logrado una buena parte de sus objetivos de fortalecimiento institucional mediante la adopción de normas bancarias internacionales y un acceso más libre a sus datos. También en la Federación de Rusia, gracias a la subasta de tierras municipales al sector privado --un componente del proyecto de viviendas del ejercicio de 1995--se ha logrado introducir el concepto de la tierra como un activo, establecer un sistema transparente de asignación de las tierras y de transferencia de la propiedad de los gobiernos locales al sector privado, así como instaurar nuevos procesos de planificación orientados hacia el mercado a nivel de las ciudades y las oblasti.
La cartera también comprende un creciente número de proyectos novedosos en los que se están probando enfoques comunitarios para reducir el costo social de la reestructuración. En Ucrania, por ejemplo, el Banco apoya un proyecto experimental destinado a mitigar los efectos sociales y ambientales de la decisión del gobierno de cerrar las minas de carbón. Se pondrán a prueba varios métodos de cierre sin riesgo de las minas, y los mineros que queden desocupados y busquen empleo en otras partes podrán elegir entre varias opciones de asistencia para esos fines. Las enseñanzas derivadas del proyecto se tendrán en cuenta en las medidas futuras de apoyo para la reestructuración del sector de minería del carbón.
Como el aspecto de la ejecución ha pasado a ocupar el primer plano, el examen del desempeño de la cartera efectuado con autoridades de los países miembros constituye ahora un vehículo fundamental para asegurar la eficacia de la asistencia del Banco, sobre todo en las naciones en que se registran problemas de ejecución de los proyectos. Durante el ejercicio se realizaron ocho exámenes del desempeño de la cartera de proyectos de los países. Por ejemplo, en el curso del correspondiente a la Federación de Rusia se eliminaron importantes obstáculos, se establecieron indicadores cuantitativos de los resultados y las metas primordiales y se identificaron las medidas correctivas necesarias tanto por parte del gobierno como del Banco para acelerar el ritmo de ejecución de los proyectos. A fines del ejercicio las calificaciones de los resultados de los distintos proyectos se ajustaban a las mejoras previstas en dichos exámenes, o bien superaban esa expectativa, y se aceleraron la firma de contratos previstos y los desembolsos de los proyectos, los que al parecer habrán de alcanzar las metas convenidas probablemente con una demora de entre uno y dos meses.
En Polonia, durante el año se lograron progresos considerables en cuanto a la puesta en práctica de las decisiones derivadas del último examen de la aplicación de la estrategia para el país, sobre todo en materia de reasignación de recursos en virtud de líneas de crédito. Del cuarto examen anual de esa índole surgió el acuerdo de planes de acción destinados a abordar problemas fundamentales de la cartera, incluidas enmiendas y aclaraciones de las normas polacas para las adquisiciones y la prórroga de las garantías del Estado. La reunión también sirvió para adelantar los preparativos para la próxima estrategia de asistencia al país, que se está formulando en el marco de un programa participatorio con las autoridades de Polonia.
En el examen del desempeño de la cartera de proyectos de Turquía se abordaron problemas de interés común para el gobierno y el Banco con una participación más amplia que en el pasado de los organismos de ejecución y los ministerios de hacienda y de planificación. Las misiones residentes del Banco --existentes en casi todos los países miembros que son prestatarios activos-- cumplen un papel cada vez más destacado en las tareas ordinarias de supervisión y seguimiento.
Apoyo a las instituciones de mercado
El Banco destina un volumen cada vez mayor de recursos al apoyo de instituciones fundamentales para el funcionamiento de los mercados privados y a la consolidación de los progresos alcanzados en materia de privatización y liberalización. Con la puesta en marcha de nuevas empresas privadas, la formalización de las privatizaciones y las ventas de activos empresariales al sector privado, la participación de éste en la actividad económica continúa aumentando. En todos los países de la región, salvo unos pocos, la proporción correspondiente al sector privado en el PIB y el empleo ha aumentado a más del 50%. Ello sucedió fundamentalmente en los países que aplicaron hace poco programas integrales de privatización, como Georgia y la República de Moldova. Si bien en la privatización de empresas grandes se avanzó menos que en la de empresas pequeñas y medianas, en 1995 hubo varias privatizaciones notables de gran escala, mediante ventas a inversionistas privados, que abarcaron, por ejemplo, a gran parte del sector energético de la Federación de Rusia, empresas de servicios públicos de electricidad de Hungría, los servicios de telecomunicaciones de Hungría y la República Checa, y varios bancos grandes de Hungría y Polonia. En Rumania, con el préstamo para fines de ajuste de los sectores financiero y empresarial se apoya el programa acelerado de privatizaciones populares mediante el diseño de subastas con pago en efectivo, que dan lugar a una amplia participación del sector privado local. Para apoyar la aplicación del programa de privatizaciones populares de Polonia, el Banco financió las comisiones de los fondos nacionales de inversión.
Cuadro 4-11 La reforma del sistema bancario, así como el establecimiento de un marco jurídico y normativo apropiado para asegurar el financiamiento, son esenciales para que las empresas privadas emergentes y las privatizadas tengan el debido acceso al crédito. Esos fueron los objetivos de las operaciones de ajuste en Kazakstán y la República Kirguisa. Ante la crisis bancaria registrada en Letonia a fines de 1995, el Banco prestó asesoramiento oportuno al gobierno acerca de la manera de abordar los problemas estructurales básicos del sector.
Asimismo, el Banco ayuda a las empresas recientemente privatizadas a sacar provecho de las oportunidades que ofrece la economía de mercado. En la República de Moldova, por ejemplo, donde hasta fines de junio de 1995 se habían privatizado 741 empresas medianas y grandes y 563 pequeñas, un proyecto apoyado por el Banco se centra en la adopción de medidas encaminadas a la reestructuración de las empresas privadas y a la formación de aptitudes de administración de empresas a nivel local. Además, con el proyecto se proporciona financia-miento a mediano plazo a empresas del sector privado, en un adecuado marco reglamentario y de supervisión de los bancos. El Banco sigue promoviendo el intercambio de experiencias en toda la región. Copatrocina y apoya financiera-mente a la Red de privatizaciones de Europa central y oriental, en la que participan los funcionarios responsables de las privatizaciones de 18 países. Dicho intercambio tiene por objeto transmitir a otras naciones las enseñanzas aprendidas por las economías en transición más adelantadas. En el Foro financiero creado recientemente por la Red se reúnen funcionarios de los ministerios de hacienda y de bancos centrales, autoridades encargadas de la reglamentación de los mercados de valores y participantes en el mercado, a fin de compartir sus experiencias. En Budapest el Banco organizó una Conferencia sobre la reforma de los planes jubilatorios, en coordinación con el East-West Institute y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, a la que asistieron funcionarios de siete países de Europa oriental y central. La finalidad de la conferencia era aprender de las experiencias de los países con sistemas jubilatorios "de pilares múltiples".
Cómo promover el consenso y reducir los costos sociales
El consenso social es crucial para la sosteni-bilidad de la transición económica en los países de la región. Como los conocimientos del Banco acerca de sus nuevos países miembros y sus relaciones con los clientes han aumentado, la institución escucha cada vez más las opiniones de las organizaciones no gubernamentales (ONG), las agrupaciones de la comunidad, los gobiernos locales, los proveedores de servicios públicos, los sindicatos, los círculos académicos y el creciente sector privado, y solicita el asesoramiento de todos ellos. Por ejemplo, el proyecto para el fondo de inversión social de Armenia tiene por fin promover la autoayuda y la solidaridad comunitaria. El proyecto se diseñó teniendo en cuenta los resultados de un proyecto experimental cuya ejecución estuvo a cargo de una ONG. Con la asistencia financiera proporcionada en el marco del mismo, las comunidades identifican los microproyectos aceptables según sus prioridades, administran la ejecución de los microproyectos, seleccionan a los contratistas y supervisores, y preparan un plan de mantenimiento para cuando se termine el microproyecto. En un proyecto de respaldo a la venta de viviendas de empresas de la Federación de Rusia se tuvieron en cuenta las opiniones y preocupaciones de los inquilinos acerca del diseño y la ejecución, las que se recogieron en encuestas realizadas sobre sus preferencias y gracias al establecimiento de asociaciones de condóminos, como medio más eficaz de estimular la participación voluntaria de los residentes en las decisiones. A través del Instituto de Desarrollo Económico (IDE), el Banco patrocina seminarios para suministrar información a los legisladores y a una gran parte de la sociedad civil --de la República Kirguisa y Ucrania, por ejemplo-- sobre cuestiones relativas a la transición. Además, el IDE --con el apoyo financiero de Suiza-- organizó el Foro de las autoridades máximas responsables de la formulación de las políticas ("Vision of the Future") en la ex República Yugoslava de Macedonia, al que asistieron el Presidente de ésta, legisladores, representantes del sector privado, académicos, periodistas y autoridades de otros países que pudieran compartir experiencias en la materia, para la realización de un debate amplio en torno al futuro del país.
Un aspecto fundamental del programa de asistencia del Banco es apoyar el programa social relativo a la reestructuración del sector empresarial y facilitar el desplazamiento de los trabajadores a empleos de mayor productividad. Además del proyecto experimental ya mencionado para el sector de minería del carbón de Ucrania, con el préstamo para ajuste de dicho sector en la Federación de Rusia, por valor de $500 millones, y el proyecto conexo de asistencia para la ejecución, se proporcionará ayuda a las personas afectadas por el programa de reestructuración de ese sector de la economía nacional. Se están respaldando programas de apoyo comunitario y diversificación de las actividades en cinco zonas carboníferas (Donbass Oriental, Kisel, Kuzbass, Moscú y Pechora). Para asegurar que las comunidades afectadas reciban suficiente información, se ha establecido una red de comunicación entre las principales ciudades de las zonas carboníferas del país y se están financiando parcialmente actividades de información pública y de evaluación de los efectos sociales. En otros países, con el financiamiento para fines de ajuste proporcionado por el Banco se sigue promoviendo el gasto presupuestario en apoyo de los trabajadores despedidos por empresas grandes con problemas. Durante el ejercicio recién terminado se ofrecieron incentivos y ayuda financiera a más de 50.000 trabajadores despedidos por empresas en apuros de Rumania, así como a trabajadores de la ex República Yugoslava de Macedonia, Kazakstán y la República Kirguisa. Los proyectos actualmente en marcha de apoyo a los servicios de empleo --en países tan distintos como Hungría y Kazakstán-- permiten a los trabajadores no sólo cobrar un seguro de desempleo sino también recibir asesoramiento para la búsqueda de otro trabajo, asesoramiento que ha resultado muy eficaz en función de los costos.
En vista de que la incidencia de la pobreza sigue siendo elevada en la región, durante el ejercicio el Banco aceleró sus estudios sobre la materia y llevó a cabo otras cinco evaluaciones de la pobreza. Hasta ahora se han realizado en total ocho de esas evaluaciones --a fin de sentar las bases para la aplicación de un enfoque coordinado entre las autoridades de los países y el Banco en cuanto a la reducción de la pobreza-- y están en preparación muchas más. Para invertir las tendencias de la pobreza es esencial que se reanude el crecimiento. Al mismo tiempo, en vista de la gravedad de las crisis fiscales que se han registrado, con los préstamos del Banco para fines de ajuste se apoya la orientación más específica de la asistencia proporcionada por las redes de seguridad social hacia los grupos pobres. En Georgia, por ejemplo, el gobierno está preparando un programa de apoyo a la asistencia social, dirigido a los grupos más vulnerables --sobre todo a los niños, las personas de edad avanzada y los inválidos--, que beneficia a las familias indigentes que no están protegidas por otros programas. En Armenia, con asistencia del Banco, se están elevando las asignaciones por hijos a cargo, en especial de corta edad. El intento de Armenia de orientar mejor su asistencia humanitaria se centra en torno a un esfuerzo innovador destinado a identificar y cuantificar el número de personas necesitadas en un "pasaporte social", y se está evaluando su eficacia como posible instrumento de destinación de las transferencias en efectivo en general. También en Armenia, así como en Albania, gracias a los proyectos se brindan oportunidades de empleo, a través de microproyectos administrados por comunidades locales, para grupos marginados y vulnerables.
Cuadro 4-12 Racionalización del sector público
Asimismo, el Banco presta asistencia al proceso de ajuste de las funciones y prioridades del Estado en la transición hacia una economía de mercado, y durante el ejercicio pasado amplió su asistencia no relacionada con actividades crediticias en esta esfera. Se realizaron estudios del gasto público en nueve países de la antigua Unión Soviética y se identificaron las medidas necesarias para mejorar la gestión fiscal y reorientar el gasto. En varios países de la región debe reformarse el sistema presupuestario básico. Por ejemplo, en Turquía la gestión y el control del gasto se ven obstaculizados por un marco y sistema presupuestario complejo y obsoleto, la multitud de organismos y recursos que están efectivamente excluidos del proceso presupuestario, y las deficiencias de la administración de fondos en efectivo y de la contabilidad del sector público; en parte debido a ello, en los últimos años el gasto público ha superado las metas fijadas. Con el proyecto de gestión de las finanzas públicas respaldado por el Banco se procura lograr que el presupuesto público sea de más utilidad como instrumento de la política fiscal y de gestión de las finanzas públicas de dos maneras: reduciendo las fuentes de gasto público que actualmente están excluidas de los cauces presupuestarios e introduciendo la presupuestación de los cargos y la nómina salarial de la administración pública. En Kazakstán se ha puesto en marcha un esfuerzo similar, apoyado también por el Banco.
Alrededor de la tercera parte de la cartera del Banco en la región respalda esfuerzos orientados a elevar la eficacia de la función que cumplen los gobiernos en las redes cruciales de infraestructura y de energía. En los proyectos de mejoramiento de carreteras actualmente en marcha en Albania y la Federación de Rusia se ha introducido la licitación pública para la adjudicación de contratos a personas del sector privado. En Bulgaria, el Banco --con el cofinanciamiento de organismos europeos y de América del Norte-- está respaldando reformas tendientes a asegurar que los ferrocarriles funcionen en forma independiente con orientación comercial, según los principios del mercado.
Para la rehabilitación de la capacidad de producción y distribución de energía es necesaria la colaboración entre los sectores privado y público. El Banco, por medio de sus estudios sectoriales y su programa de coordinación de las actividades de los donantes, está ayudando a Ucrania a establecer un subsector competitivo de electricidad que en el futuro atraiga inversiones privadas. En Kazakstán, el Banco está apoyando la rehabilitación del yacimiento petrolero de Uzen para atraer inversiones extranjeras.
Apoyo para la rehabilitación de la agricultura y el medio ambiente
En casi todos los países de la región la reforma del sector de la agricultura ha sido lenta. Sin embargo, como la mayoría de las granjas estatales o colectivas eran productoras inefi-cientes y los vínculos comerciales, sumamente monopolísticos, la reforma de las granjas y las estructuras de comercialización son requisitos previos indispensables para aumentar la productividad agrícola. Por ejemplo, la desintegración del monopolio de cereales de Kazakstán durante la ejecución de un préstamo para ajuste estructural aprobado en el ejercicio de 1995 logró un aumento notable de los precios al productor. (Hasta 1994 el monopolio pagaba apenas la mitad de los precios del mercado mundial por el cereal producido localmente.) Aunque el acceso a la propiedad privada de parcelas ha sido esencial para que las familias de toda la región pudieran hacer frente a la crisis económica general, la dificultad de lograr un consenso político y social acerca de los problemas relativos a la propiedad de la tierra ha hecho más difícil crear un entorno en el que la actividad rural privada pueda prosperar. El Banco sigue promoviendo activamente la reforma en esta esfera por medio de un intenso diálogo y de un programa de divulgación. En Georgia celebró varios seminarios a los que asistieron funcionarios de los niveles más altos de gobierno; sus estudios del sector agrícola de Armenia fueron publicados por el gobierno en forma de un libro de texto, y en Rumania el personal del Banco, junto con funcionarios del país, está analizando los problemas que obstaculizan el espíritu empresarial en el sector rural y está formulando opciones de política para mitigarlos.
Además, está respaldando varias actividades dirigidas a la clase emergente de agricultores privados, incluidas las operaciones aprobadas durante el ejercicio pasado para financiar servicios de extensión e investigación en Croacia y la ex República Yugoslava de Macedonia. En Estonia, el Banco apoya esfuerzos encaminados a promover la economía del sector rural a través de un proyecto que está ayudando a privatizar tierras y privatizar y rehabilitar algunas obras de infraestructura de dicho sector.
El Banco también está tratando, junto con sus países miembros, de remediar la grave degradación del medio ambiente. Continuó ayudando a los gobiernos a formular y aplicar planes nacionales de protección ambiental. Uno de éstos quedó terminado en el ejercicio, otros 11 se habían terminado antes, y se están preparando otros cinco. Al mismo tiempo se está prestando más atención al fortalecimiento de la capacidad institucional en el sector ambiental.
Por ejemplo, Ucrania tiene graves problemas ambientales, sobre todo en las zonas industriales, pero los organismos locales que se ocupan del medio ambiente carecen de experiencia en prácticas reglamentarias modernas. Es por ello que con una donación del Fondo para el Desarrollo Institucional con destino a la oblast de Donetsk, una de las regiones de Ucrania que constituyen focos críticos, se está respaldando el fortalecimiento de la capacidad y la formación práctica en materia de vigilancia de la contaminación y lucha contra este mal; la realización de auditorías ambientales de las principales plantas contaminadoras, y evaluaciones de los efectos de los proyectos de inversión, así como la utilización de instrumentos económicos en la actividad reguladora. Mediante el novedoso financiamiento de la reducción de la contaminación en Eslovenia, el Banco está demostrando que la solución de los problemas ambientales locales --la sustitución del carbón de baja calidad por el gas en los sistemas de calefacción, o la calefacción centralizada de barrios o ciudades con el objeto de reducir el polvo y el dióxido de azufre-- puede hacerse extensiva a los problemas regionales y mundiales en torno al azufre. El Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Banco están trabajando en forma conjunta en otro proyecto, para Polonia, de sustitución del uso de carbón por el de gas, con miras a reducir las emisiones que producen el efecto invernadero, especialmente de dióxido de carbono y metano. El Banco siguió participando en los programas regionales establecidos para abordar la degradación de masas de agua económicamente importantes: el mar de Aral, el mar Báltico, el mar Negro, el mar Caspio y el mar Mediterráneo, así como el río Danubio.
Panorama Regional Ejercicio De 1996
Africa
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