Cápitulo IV

Panorama Regional Ejercicio De 1996

ASIA MERIDIONAL

 En 1995 los países de Asia meridional experimentaron un crecimiento de 5,3%. La India siguió recogiendo considerables beneficios de las reformas comerciales y la liberalización de las inversiones emprendidas después de 1991. Se estima que el crecimiento, al que contribuyeron los efectos favorables de los monzones, fue de alrededor del 6%, mientras que la producción manufacturera aumentó en promedio 10% en los dos últimos años. En Nepal el crecimiento alcanzó un nivel apreciable, de 4,5%, y en Pakistán se reanudó, después de haberse mantenido bajo debido a varias cosechas malas de algodón. En cambio, las dificultades políticas y la continuación de las luchas civiles en Bangladesh y Sri Lanka, respectivamente, menoscabaron el dinamismo del sector privado y limitaron el crecimiento.

 La actividad exportadora de la región siguió siendo pujante, como consecuencia de las reformas comerciales, los ajustes cambiarios y el auge de la demanda mundial. Desde 1991 la tasa anual media de crecimiento de sus exportaciones ha superado el 10%, frente al promedio del 5,6% en el período de 1981­90. No obstante, las exportaciones de bienes y servicios no atribuibles a factores representan menos del 15% de la producción interna, cifra muy inferior al promedio correspondiente a los países en desarrollo. Aunque las recientes reformas han logrado reducir los obstáculos al comercio, los derechos arancelarios aplicados en Asia meridional siguen siendo mucho más elevados que en otras regiones. En consecuencia, continúan obstaculizando el crecimiento porque, en conjunción con otras restricciones comerciales, generan distorsiones y pueden conducir a la asignación desacertada de recursos.

 La cooperación regional recibió un impulso cuando los miembros de la Asociación de Cooperación Regional de Asia Meridional (SAARC) ratificaron un acuerdo comercial que comprendía concesiones comerciales bilaterales, incluidos recortes arancelarios que iban del 10% al 100% y abarcaban a más de 220 partidas. Aunque es probable que su efecto en el comercio sea pequeño, dada la reducida proporción del intercambio intrarregional, los países de la SAARC9 han manifestado su intención de iniciar negociaciones con el fin de establecer una zona de libre comercio en un futuro cercano.

 Las reformas y la activa participación de los países de Asia meridional en la economía mundial ya están produciendo buenos resultados en términos de incremento de las inversiones extranjeras. El capital privado está cobrando creciente importancia, y actualmente representa cerca del 50% de los flujos de recursos encauzados a la región, frente al 25% en 1990. Si bien en términos agregados los flujos de recursos se redujeron en 1995, debido a la disminución general del total de flujos de inversiones de cartera después de la devaluación del peso mexicano de diciembre de 1994, fueron mucho mayores que en 1993. La inversión extranjera directa alcanzó un volumen sin precedente de $2.800 millones y, aunque la India fue su principal beneficiaria (recibió cerca de $2.000 millones), los demás países de la región también participaron en ese incremento. Los indicadores de la deuda mostraron una notable mejora, ya que el aumento de los ingresos de exportación fue superior al de su deuda. Las relaciones deuda-exportaciones y deuda-PNB mejoraron en todas las naciones. Los países de Asia meridional son el único grupo del mundo en desarrollo que en la década pasada no reestructuraron su deuda ni incurrieron prácticamente en atrasos con sus acreedores externos. Para que puedan aprovechar plenamente el enorme potencial de un crecimiento aún mayor de los flujos de capital privado hacia la región es fundamental que mantengan principios económicos apropiados y continúen avanzando en la ejecución de reformas económicas. La reducción de la pobreza y la mejora de las condiciones de vida siguen siendo los principales objetivos para los países de la región. Aunque el grado y la incidencia de la pobreza han disminuido desde los últimos años del decenio de 1980, el número de pobres ha aumentado. Las estimaciones más recientes indican que cerca del 43% de la población de la región subsiste con ingresos de menos de $1 al día y que Asia meridional, con 22% de la población mundial, alberga al 40% de los habitantes pobres del mundo. En ella los pobres suelen vivir en las zonas rurales, ser analfabetos y depender de la agricultura de subsistencia y del empleo asalariado de bajo nivel de especialización como medio de vida. Por lo tanto, las políticas que eleven los ingresos de los pobres rurales son cruciales.

 Para la reducción de la pobreza es esencial lograr un crecimiento elevado y sostenido en el entorno de una adecuada gestión económica. Aunque los buenos resultados de los años ochenta permitieron reducir la pobreza, fueron insoste-nibles porque condujeron a grandes desequilibrios fiscales y de balanza de pagos. El crecimiento, por sí solo, no es suficiente para aminorar la pobreza. Los indicadores sociales de Asia meridional son desalentadores: la esperanza media de vida al nacer es de 60 años, el 50% de los adultos son analfabetos y la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años es la más alta del mundo. (El principal factor determinante de estos indicadores sociales es el nivel históricamente bajo de inversiones de la región en educación y capacitación.) Sin embargo, los promedios regionales ocultan diferencias considerables tanto entre los países como dentro de ellos. Por ejemplo, Sri Lanka y algunos estados de la India tienen indicadores sociales similares a los de países de ingreso per cápita más elevado.

 La situación de las mujeres en la región es motivo de especial preocupación; ellas reciben menos educación, tienen menos esperanza de vida y trabajan más horas que los hombres. Es esencial aumentar su acceso a la educación básica, a los servicios de atención de salud, nutrición y abastecimiento de agua y saneamiento.

Cuadro 4-7

 La reducción significativa de la pobreza es factible si la región sostiene un ritmo más rápido de crecimiento e integración en la economía mundial. Para lograr esto, los países tendrán que hacer frente a medidas difíciles de política a fin de abordar las deficiencias de los sectores sociales, solucionar los problemas de infraestructura, reducir los obstáculos aún excesivos al comercio y las inversiones y aumentar la competitividad de los mercados internos de factores y productos.

 El Banco continúa apoyando políticas encaminadas a promover el crecimiento sostenible, perfeccionar los recursos humanos, extender los beneficios del progreso a grupos desfavorecidos (como las mujeres pobres) y superar los obstáculos que se oponen a la sostenibilidad del crecimiento, sobre todo en las esferas ambiental y de los recursos humanos. La estrategia operacional del Banco hace hincapié en el logro de estos objetivos mediante la aplicación de enfoques participatorios, la descentralización, la participación más amplia del sector privado y una mayor adaptación a las necesidades de los clientes.

Búsqueda de consenso

 Procurar el consenso de los beneficiarios de los proyectos a través de diversos medios de comunicación --seminarios, reuniones y la prensa-- es un aspecto importante para que éstos se identifiquen más con los proyectos y pongan más empeño en ellos. En numerosas actividades de financiamiento y de otra índole, el Banco ha seguido un enfoque participatorio, involucrando a un gran número de interesados en la preparación de estudios económicos y sectoriales y en el diseño de los proyectos. El objetivo es conseguir una identificación más amplia y profunda de los beneficiarios y, de esa manera, mejorar la repercusión de las actividades del Banco en el proceso de desarrollo. Tres estudios --Sri Lanka 2000, Pakistan 2010, y Bangladesh Public Sector Management-- se prepararon en estrecha colaboración con autoridades de los países. Se está dando también mayor importancia a la divulgación de los estudios analíticos del Banco. Por ejemplo, la evaluación de la pobreza en Pakistán fue el tema de varios seminarios en los que participaron funcionarios públicos y de organismos donantes, y representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG), del sector privado y los círculos académicos. Además, la evaluación contó con amplia difusión en la prensa local.

 La formulación del proyecto de formación y asignación de docentes en Sri Lanka, aprobado en el ejercicio de 1996, se basó en muchos seminarios realizados dentro del país, y en un documento oficioso acerca de las posibles soluciones para los problemas de contratación y asignación de maestros. En la preparación de los proyectos se están aplicando cada vez más enfoques participatorios. Por ejemplo, el Banco se concentró en procurar el consenso del gobierno y los donantes de Bangladesh para modificar el alcance del Plan de acción contra las inundaciones, poniendo más énfasis en el cambio de actitud de las personas y menos en las obras. En el proyecto de rehabilitación de los diques costeros, que tiene por objeto evitar la pérdida de vidas y bienes durante los ciclones y prevenir la intrusión de agua salada en las épocas de monzones ordinarios, la participación comunitaria es esencial para que se logren resultados satisfactorios. La comunidad local participa en la solución de los problemas de forestación conexos, en el mantenimiento rutinario de los diques y en el reasentamiento de unas 2.000 familias desplazadas por el proyecto. Además, ONG están ayudando a movilizar a la comunidad, a capacitar a los participantes y facilitar la ejecución de las actividades del proyecto por la comunidad.

 En Nepal, el proyecto de abastecimiento de agua y saneamiento en zonas rurales, que se encuentra en estado avanzado de preparación, se llevará a cabo con la asistencia de ONG locales, empresas privadas y organizaciones comunitarias con un buen historial en materia de actividades participatorias de desarrollo o de abastecimiento de agua y saneamiento en zonas rurales. Los sistemas ejecutados por ONG en el país tuvieron resultados más satisfactorios que los de administración central. Estas organizaciones tienen una importante presencia en el sector de abastecimiento de agua de Nepal, correspondiéndoles el 10% del suministro de servicios. Un proyecto experimental que abarcó a más de 100 sistemas de abastecimiento de agua demostró que las comunidades están más dispuestas a contribuir al capital y a los costos de operación y mantenimiento --hasta 40% del primero y 100% de estos últimos-- cuando se solicita su participación.

 El público participó en el diseño de Ghazi-Barotha de Pakistán, un proyecto hidroeléctrico que ayudará al país a aliviar la aguda escasez de energía. Lo ocurrido en Pakistán y en otros países revela que los planes de reasentamiento por lo general han adolecido de varias deficiencias, incluida la falta de consulta y participación de la población y la escasez de fondos para indemnizar en forma oportuna a la población afectada. Teniendo en cuenta esa experiencia, desde el inicio de la preparación del proyecto de Ghazi-Barotha se contó con la colaboración de un grupo de examen, evaluación ambiental y reasentamiento. Además, se aplicó un enfoque dinámico de participación y consultas populares, que incluyó el establecimiento de un centro de información pública en la zona del proyecto y el suministro de fondos suficientes para la adquisición de la tierra con bastante anticipación al momento de las expropiaciones. Asimismo, se creó una organización independiente con la función de mantener contacto periódico con la población local sobre cuestiones relativas a la adquisición de la tierra y a las indemnizaciones.

Cuadro 4_8

 Se prevé que el proyecto de enseñanza no escolar en Bangladesh brindará la oportunidad de obtener educación no formal a unos 2,5 millones de personas de entre 15 y 24 años de edad, incluidas 1,3 millones de mujeres. Los beneficiarios típicos probablemente serán personas pobres y malnutridas, que viven en zonas rurales, no poseen tierra, tienen pocas posibilidades de movilidad ocupacional o geográfica, son analfabetas y sólo tienen trabajos de temporada. La ejecución de los programas --cuyo objeto es lograr la alfabetización de adultos jóvenes y dotarlos de conocimientos básicos de aritmética y preparación para la vida activa-- estará a cargo de organizaciones no gubernamentales y locales competentes. Actualmente la mayor parte de la educación no escolar en Bangladesh la proporcionan ONG u otras organizaciones de voluntarios, ya sea con programas centrados sólo en la educación no escolar o como parte de proyectos de desarrollo más amplios. La eficacia de las principales ONG del país (en Bangladesh trabajan actualmente unas 13.000 organizaciones de esta índole) ha sido evaluada por organizaciones bilaterales y multilaterales. Los programas de las ONG eran efectivamente pertinentes a las necesidades y aspiraciones de los educandos, como lo demuestran las tasas altas de asistencia a clase y bajas de deserción. Ello se logró mediante la preparación de planes de estudio adaptados a las necesidades, el uso de metodologías de enseñanza participatoria y materiales didácticos basados en la experiencia de los estudiantes y de las comunidades en que viven. Las comunidades beneficiarias participarán en la identificación de los posibles estudiantes, el suministro de instalaciones para las clases, y la contratación de maestros. Se alentará a las mujeres a participar en la planificación y ejecución de los proyectos, y se contratarán maestras para enseñar a las alumnas.

Cuadro 4-9

Descentralización

 En muchas de las operaciones financiadas parcialmente por el Banco existe la posibilidad de descentralizar la ejecución de los programas. Pakistán e India, con su organización federal y provincial o estatal, tienen posibilidades excelentes para la descentralización. En Pakistán, la supervisión del proyecto de $200 millones para el Programa de acción social, así como de otros créditos para salud y educación, se ha centrado más en la ejecución a nivel provincial, mientras que con el proyecto de educación primaria de Beluchistán, aprobado en el ejercicio de 1993, se ha promovido un modelo eficaz de escuelas comunitarias (véase el Recuadro 4-2).

RECUADRO 4-2. LAS ESCUELAS PRIMARIAS COMUNITARIAS EN BELUCHISTAN

 En Beluchistán, la participación de los padres en los servicios de educación primaria ha dado buenos resultados. Comités de educación a nivel de los poblados, integrados exclusivamente por los padres, han establecido 295 nuevas escuelas primarias rurales en las que se han matriculado más de 12.000 niñas. El componente de escuelas comunitarias del proyecto de educación primaria de Beluchistán, de $106 millones, se introdujo a título experimental en 1992, y actualmente forma parte de un amplio programa, apoyado por el Banco, encaminado a mejorar el sistema de educación primaria local. Su ejecución está a cargo de la Sociedad de Apoyo Comunitario a la Educación Primaria en Beluchistán, una ONG contratada por el gobierno.
 La Sociedad envía equipos de promotores a poblados seleccionados, para visitar a los padres y estimularlos a formar comités de educación que identifiquen a las mujeres que hayan cursado por lo menos ocho años de educación y estén dispuestas a enseñar. (Se ha comprobado que el involucrar a los padres en la selección de las maestras refuerza notablemente la responsabilidad de éstas ante las comunidades. Además, los comités ofrecen a los padres y maridos la seguridad de que no hay nada de malo en que sus hijas o esposas trabajen fuera del círculo familiar.) En la zona rural de Beluchistán hay escasez de maestras calificadas, y el principal obstáculo para ampliar el programa es la dificultad de encontrar mujeres con instrucción suficiente que puedan recibir capacitación para cumplir esa labor. Las candidatas seleccionadas tienen que aprobar un examen de competencia, recibir capacitación durante tres meses y enseñar durante otros tres sin recibir remuneración, a fin de demostrar su dedicación a la enseñanza y su capacidad para mantener el nivel de matrícula. Las candidatas seleccionadas reciben un puesto fijo de maestra y el gobierno provincial se compromete a construir una escuela permanente en los poblados donde las escuelas "experimentales" logran permanecer durante tres años. Los comités de educación de los poblados aseguran que las maestras y las estudiantes asistan regularmente a las clases.
 El apoyo del gobierno para el programa de escuelas comunitarias ha ido aumentando en vista de su evidente éxito y del creciente reconocimiento de su eficacia en función de los costos1. Se está por emprender una gran ampliación del programa. El gobierno ha contratado a otras tres ONG para aplicarlo en todos los poblados de Beluchistán, y se está preparando una estructura de apoyo a nivel de los distritos, que incluye un mejor servicio de formación de docentes. El gobierno financia alrededor del 80% de los costos, y el resto se cubre con una donación del UNICEF. Los salarios de las maestras se pagan con cargo al presupuesto público ordinario. Debido a que este programa ha sido tan eficaz, el gobierno ha adoptado otras dos medidas experimentales, que entrañan una mayor delegación de funciones en los poblados. Con un programa de becas rurales establecido hace un año se han delegado íntegramente en la comunidad la administración y el funcionamiento de las escuelas, incluida la contratación de maestras; actualmente participan en él 30 escuelas en las que se han matriculado más de 3.000 estudiantes. En virtud de la segunda medida, se transfieren cupones para becas urbanas --que proporcionan fondos para cubrir los sueldos de hasta cuatro maestras-- a comunidades seleccionadas que luego contratan la prestación privada del servicio. Están participando 12 escuelas, en las que se han matriculado más de 1.500 estudiantes.

1.El éxito de las escuelas comunitarias lo demuestran las tasas elevadas de matrícula y bajas de deserción. Además, las alumnas de estas escuelas obtienen mejores calificaciones en las pruebas de rendimiento que las que asisten a escuelas públicas ordinarias.

 Un proyecto en el estado de Orisa de la India constituye un ejemplo de la nueva estrategia crediticia del Banco, que pone énfasis en el marco de políticas sectoriales y el fortalecimiento institucional, más que exclusivamente en cuestiones específicas del proyecto en sí. Las operaciones se centran en el apoyo a la reforma de las instituciones y el gasto en los estados en que ella es viable. Con el proyecto de consolidación de los recursos hídricos de Orisa, de $290,9 millones, se financia un programa de aumento de la productividad y sostenibilidad de los recursos hídricos del estado, se contempla la participación de los agricultores en el proceso decisorio y en la planificación de la ordenación del riego y se fortalece la capacidad institucional y técnica del estado para planificar y aprovechar los recursos hídricos. En la formulación de su nueva estrategia en esta esfera, Orisa ha demostrado su empeño en las reformas de las políticas e instituciones; la planificación, el aprovechamiento y la asignación multisectorial de los recursos hídricos, con especial atención a los aspectos ambientales; el mejoramiento del suministro de servicios, y el aumento de la participación de los interesados. Los agricultores y otros usuarios intervienen en la administración y ejecución del proyecto. Además se hace hincapié en fomentar la toma de conciencia y la participación de los mismos en la planificación y ordenación de los recursos de agua. Particularmente, se procura que los agricultores participen en la toma de decisiones relativas a inversiones, la operación y el mantenimiento de los servicios; supervisen la asignación de los recursos financieros, y ayuden a lograr la recuperación total de los costos. Se espera que, con el tiempo, la participación de los beneficiarios promueva el suministro de un servicio público impulsado por la demanda y adaptado a la situación de los clientes, así como el aumento progresivo de la participación de instituciones no gubernamentales en la ejecución.

 Con el segundo proyecto de desarrollo de los sistemas de salud de los estados se presta asistencia a tres estados para establecer un sistema de envío de pacientes a los servicios apropiados. Los tres estados --Karnataka, Punjab y Bengala Occidental-- se incluyeron en el proyecto porque, además de su temprano compromiso con la reforma del sistema de salud, se dedicaron enérgicamente, antes que otros estados, a crear el marco necesario para formular un conjunto integrado de reformas de política. El proyecto contribuirá a mejorar la asignación de los recursos, fortalecer la capacidad de ejecución de los organismos del sector y reforzar la función que cabe al sector privado y organizaciones voluntarias en la prestación y administración de los servicios de salud.

Participación del sector privado

 En Asia meridional, las graves deficiencias en materia de capacidad de absorción y ejecución, unidas a restricciones financieras, condujeron a una subinversión crónica en infraestructura. El sector público, por sí solo, no tiene los recursos necesarios para atender las necesidades de infraestructura de la región. Ampliar la participación del sector privado no es fácil debido a la falta de financiamiento en condiciones compatibles con los largos períodos de gestación y de generación de ingresos que caracterizan a los proyectos de infraestructura. En la India, por ejemplo, para desarrollar un mercado interno de instrumentos de deuda a largo plazo se deben introducir muchas reformas importantes de política en el sector financiero, especialmente con respecto a las reglamentaciones aplicables a las instituciones de ahorro contractual. Mientras se formula un programa de reforma, y hasta que surja un mercado interno eficiente de instrumentos de deuda a largo plazo, a las instituciones financieras locales les cabe cumplir una función primordial de apoyo a la inversión privada en infraestructura. El proyecto de financiamiento privado de la infraestructura, aprobado en el ejercicio de 1996, tiene por objeto preparar, en colaboración con una importante institución financiera no bancaria de propiedad mayoritaria privada, contratos prototípicos para inversiones privadas en infraestructura urbana, como desvíos, puentes, y servicios de abastecimiento de agua y alcantarillado, que facilitarán la entrada del sector privado en esferas en las que hasta ahora predominaba el sector público.

 El proyecto de financiamiento privado de la infraestructura, así como el de asistencia técnica para la reforma de las reglamentaciones sobre telecomunicaciones y las empresas estatales en Sri Lanka, están ayudando a establecer sistemas que faciliten las inversiones privadas en servicios anteriormente suministrados por el sector público. El Banco ha apoyado tres proyectos de telecomunicaciones en el país. Con el primero, que se cerró en 1986, en términos generales se logró separar al departamento de telecomunicaciones del de servicios postales y se respaldó la ampliación de la red telefónica. Con el segundo se apoyaron reformas que exigían que el proveedor de los servicios fuera una persona distinta del organismo encargado de las reglamentaciones. El más reciente comprende la continuación de las reformas y medidas encaminadas a elevar la eficiencia del sector fortaleciendo las reglamentaciones e instituciones, a fin de despertar un mayor grado de interés por parte de los inversio-nistas privados.

Adaptación a las necesidades de los clientes y calidad de la ejecución

 El Banco ha administrado dinámicamente su cartera de operaciones, lo que ha conducido a una importante labor de reestructuración y supervisión encaminada a mejorar los resultados de los proyectos. Las actividades de gestión de la cartera abordan cuestiones genéricas relacionadas con la calidad inicial de los proyectos y de su ejecución, como mantener la sencillez del diseño de los proyectos; asegurar que las medidas de importancia fundamental en materia de adquisiciones, compra de terrenos y obtención de conformidades en cuanto a los aspectos ambientales y de autorizaciones gubernamentales tengan lugar antes de la aprobación de los proyectos; mejorar los mecanismos existentes para encauzar fondos externos; reestructurar o cancelar los componentes con pocas probabilidades de mejora; hacer mayor uso de consultores para supervisar los trabajos de construcción, y ajustarse a las fechas de cierre de los préstamos y créditos.

 En un esfuerzo encaminado a elevar la eficiencia, el Banco ha realizado un importante examen de sus procedimientos institucionales. Se fijaron objetivos para mejorar la cartera, con especial énfasis en la correspondiente a Nepal y Bangladesh. Las operaciones se supervisaron de cerca y se examinaron temas comunes a los sectores en que se concentraban los problemas (como la agricultura y el desarrollo urbano). Es así que se tomaron varias medidas encaminadas a mejorar la calidad en la etapa inicial y se modificaron los proyectos en curso a la luz de los nuevos indicadores del desempeño. Otras medidas fueron el seguimiento del tiempo empleado en preparar las operaciones crediticias, la adopción de un enfoque previsor respecto de la gestión de los abandonos en el programa de financiamiento y la reducción del costo que entrañan los estudios económicos y sectoriales.

 Ha aumentado la participación local en la supervisión de los proyectos, gracias a un considerable grado de descentralización de esta función, que pasó a asignarse a las oficinas fuera de la sede. El Banco ya había venido delegando varias tareas --como la supervisión, las adquisiciones y la fiscalización general, así como la realización de los estudios económicos-- a las misiones residentes en Bangladesh, India y Pakistán. El objetivo de la descentralización es permitir que el Banco aproveche la ventaja de la proximidad de las oficinas residentes a los clientes y de la familiarización del personal con el contexto social, cultural y político para aumentar en la práctica la eficacia en términos de desarrollo. Durante el pasado año el representante residente en Sri Lanka asumió la responsabilidad de administrar los programas correspondientes a Sri Lanka y Maldivas (incluido el presupuesto), mantener el diálogo sobre políticas y preparar las estrategias de asistencia para ambos países.

 En Pakistán, la responsabilidad de supervisar el proyecto para el Programa de acción social de $200 millones, aprobado en el ejercicio de 1994, fue asignada a la misión residente. Este proyecto complejo entraña la interacción frecuente y estrecha con el gobierno federal y los gobiernos provinciales, ONG y donantes locales. En la India se está consolidando la iniciativa sumamente eficaz relativa al establecimiento de unidades de adquisiciones y de desarrollo social en la misión residente. Además, los funcionarios de las cinco oficinas exteriores en la región, junto con el personal de la sede del Banco, examinaron sus programas de trabajo e identificaron las tareas específicas que pueden delegarse gradualmente más adelante en las oficinas fuera de la sede, a medida que se fortalezca la capacidad de éstas.

 Desde comienzos del ejercicio de 1994 los prestatarios han participado en los exámenes de los resultados de las operaciones de la cartera, en los que se abordan los problemas genéricos que afectan al desempeño a nivel de cada proyecto o de cada sector. Estos exámenes han llevado, por ejemplo, a prestar más atención a la supervisión, desde un principio, de los proyectos que se considera que presentan riesgos, y a aumentar la asignación de recursos para los proyectos con problemas que tienen objetivos comunitarios importantes: dos ejemplos de éstos son el proyecto para la reducción de la pobreza en Sri Lanka y el proyecto de abastecimiento de agua y saneamiento en zonas rurales de Pakistán.

 El programa de trabajo de la Oficina Regional de Asia Meridional se basa en gran medida en la colaboración con otras instituciones. En particular, la colaboración con el Banco Asiático de Desarrollo se está ampliando mediante la coordinación formal de las estrategias de asistencia de ambas instituciones a los países. Un caso experimental en Pakistán ha dado lugar al intercambio de documentos, la coordinación de las estrategias sectoriales y una mejor división del trabajo.

 El Banco continúa desempeñando un papel importante en las reuniones de varios Grupos de Ayuda, como los constituidos para Pakistán y Nepal. En junio de 1995 se celebró la última reunión del Foro para el Desarrollo de la India, en el que desde 1994 han participado organismos oficiales de ayuda e inversionistas privados. El Foro ofrece una buena oportunidad para el libre intercambio de ideas acerca de temas tales como los esfuerzos de ajuste a nivel de los estados, la continuidad de la política gubernamental y las oportunidades existentes para la inversión privada en sectores como la infraestructura.


Panorama Regional Ejercicio De 1996

Africa
Asia oriental y el Pacífico
Europa y Asia central
América Latina y el Caribe
Oriente Medio y Norte de Africa


Notas

9. Bangladesh, Bhután, India, Maldivas, Nepal, Pakistán y Sri Lanka.


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