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Más Allá Crecimiento Económico
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Capítulo X. Urbanización y contaminación del aire en las ciudades

Discussion PromptLa urbanización es un proceso de crecimiento relativo de la población urbana de un país acompañada de un aumento aún mayor de la importancia económica, política y cultural de las ciudades frente a la de las zonas rurales. La tendencia hacia la urbanización se verifica en todo el mundo. En la mayoría de los países, es consecuencia natural y estímulo del desarrollo económico basado en la industrialización y la postindustrialización (véase el Capítulo 9). Así, pues, el nivel de urbanización, medido según la proporción de la población urbana de un país en el total de habitantes, es mayor en los países de ingreso alto, más desarrollados, y es menor en los países de ingreso bajo, menos desarrollados (véase el Cuadro de datos 2).

Al mismo tiempo, la urbanización estÁavanzando mucho más rápidamente en los países en desarrollo que en los países desarrollados (Gráfico 10.1). En 1990-95, el crecimiento medio anual de la población urbana era del 3,8% en los países de ingreso bajo y del 3,1% en los países de ingreso mediano, frente a un 0,1% en los países de ingreso alto. Como la población del mundo en desarrollo es más numerosa, los porcentajes representan más gente. Como resultado, hacia 1995 casi tres cuartos de los 2.500 millones de pobladores urbanos del mundo vivían en países en desarrollo. La proporción de población urbana en el total de habitantes de los países de ingreso bajo y de ingreso mediano aumentó de menos del 22% en 1960 al 39% en 1995 y, según las previsiones, va a superar el 50% para 2015.


La comparación entre la suma de la participación de la industria y los servicios en el PIB y la participación del sector agropecuario da una idea aproximada de la contribución urbana al PIB. A juzgar por este indicador, las ciudades de los países en desarrollo ya tienen más importancia económica que las zonas rurales, fundamentalmente agropecuarias, porque más de la mitad del PIB del mundo en desarrollo tiene origen en las ciudades. (Esto no sucede en todos los países, como se puede observar en el Cuadro de datos 2.)

Si bien la urbanización es un proceso que tiene lugar en casi todos los países en desarrollo, los niveles de ésta varían considerablemente de una región a otra (Gráfico 10.2). La mayoría de los países latinoamericanos están tan urbanizados como Europa, pues el 74% de su población vive en zonas urbanas. Sin embargo, Asia meridional, Asia oriental y África al sur del Sahara siguen siendo predominantemente rurales, aunque se están urbanizando rápidamente.

La mayoría de las ciudades más populosas del mundo se encuentra en países en desarrollo, muchos de ellos asiáticos, con bajo ingreso per cápita pero con gran número de habitantes, como China, India e Indonesia. En esas ciudades se concentran muchos pobres y hay serios problemas Socialeses y ambientales, entre ellos una grave contaminación atmosférica (Cuadro 10.1).

Contaminación atmosférica por emisión de partículas

Discussion PromptLas partículas en suspensión en el aire están compuestas de humo, hollín, polvo y microgotas líquidas que se producen cuando se quema combustible. La cantidad de partículas en suspensión, que normalmente se mide en microgramos por metro cúbico de aire, es uno de los principales indicadores de la calidad del aire que respiramos. De acuerdo con las normas de calidad del aire establecidas por la Organización Mundial de la Salud, la concentración de partículas en suspensión debería ser inferior a los 90 microgramos por metro cúbico. En muchas ciudades, sin embargo, es varias veces superior a esta cantidad (Mapa 10.1; véase también el Cuadro 10.1).

Cuadro 10.1. Pollution atmosphérique dans les mégapoles, 1995
País Ciudad Población de la ciudad (miles) Partículas en suspensión (microgramos por m3)
Brasil San Pablo
Río de Janeiro
16.533
10.187
86
139
China Shanghai
Beijing
Tianjin
13.584
11.299
9.415
246
377
306
Egipto El Cairo 9.690 -
Francia París 9.523 14
India Bombay
Calcuta
Nueva Delhi
15.138
11.923
9.948
240
375
415
Indonesia Yakarta 8.621 271
Japón Tokyo
Osaka
26.959
10.609
49
43
República de Corea Seúl 11.609 84
México Ciudad de México 16.562 279
Filipinas Manila 9 286 200
Federación de Rusia Moscú 9.269 100
Turquía Estambul 7.911 -
Reino Unido Londres 7.640 -
Estados Unidos Nueva York (1987-90)
Los Ángeles
16.332
12.410
61
-

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Nota: Se seleccionaron ciudades de más de 7 millones de habitantes.

Las concentraciones elevadas de partículas en suspensión son perjudiciales para la salud humana, pues provocan una gran variedad de enfermedades respiratorias y agravan las cardiopatías y otras afecciones. Los problemas de salud derivados de este tipo de contaminación ocasionaron en 1995 al menos 500.000 muertes prematuras y entre 4 y 5 millones de nuevos casos de bronquitis crónica en todo el mundo.

La mayor parte de la población en riesgo son habitantes urbanos de países en desarrollo, especialmente China y la India. La calidad del aire es tan mala en muchas ciudades chinas que, en todo el país, el costo del exceso de morbilidad y mortalidad de los residentes urbanos se calcula en el 5% del PIB. Según las estimaciones correspondientes a 18 ciudades de Europa central y oriental, se podrían evitar 18.000 muertes prematuras al año y se podrían recuperar $1.200 millones perdidos anualmente por días de ausencia por enfermedad, si se cumplieran las normas sobre emisión de polvo y hollín establecidas por la Unión Europea.

El nivel de contaminación atmosférica depende de la tecnología y el control de la contaminación de cada país, especialmente en la producción de energía. El uso de combustibles fósiles menos contaminantes (como el gas natural y el carbón de buena calidad), la quema más eficiente de estos combustibles y la utilización creciente de fuentes de energía renovables, más inocuas para el medio ambiente (hidroeléctrica, solar, geotérmica y eólica), son algunas de las formas de controlar y reducir la contaminación atmosférica sin limitar el crecimiento económico. En el Gráfico 10.3se puede observar cuáles son las principales fuentes de electricidad en China, Rusia y los Estados Unidos. Podemos comparar estos datos con la concentración de partículas en suspensión en las ciudades más grandes de estos tres países, que aparecen en el Cuadro 10.1. . Cabe señalar que el carbón se considera la fuente de energía más contaminante de las mencionadas, si bien mucho depende de su calidad y de los métodos de combustión utilizados. En varios aspectos, la energía nuclear es una de las fuentes de electricidad más inocuas, pero la eliminación de los desechos radiactivos y el peligro de contaminación radiactiva en caso de algún accidente grave constituyen un serio problema. No se suministra información sobre otras fuentes menos perjudiciales para el medio ambiente, como la energía solar, porque sólo representan una fracción mínima de la electricidad generada en todo el mundo.

En las zonas urbanas, el proceso de combustión de los vehículos automotores es otra importante fuente de emisiones de partículas en suspensión, especialmente nocivas para la salud humana porque los contaminantes se emiten a nivel del suelo. Los automóviles son mucho más comunes en los países desarrollados: en 1996, había 559 por cada 1.000 personas en los países de ingreso alto, mientras que sólo había 8 automóviles por cada 1.000 personas en los países de ingreso bajo y 91 en los de ingreso mediano. (En el Cuadro de datos 2 figura el número de automóviles existentes en cada país.) Sin embargo, los automóviles provocan gran contaminación ambiental en los países en desarrollo porque se concentran en algunas grandes ciudades, muchos de ellos están en malas condiciones mecánicas, y existen pocas normas que limiten las emisiones.

De acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, la demanda de gasolina en los países en desarrollo suele aumentar de 1,2 a 1,9 veces más rápidamente que el PNB per cápita. Si en los países en vías de industrialización y urbanización las tasas típicas de aumento del ingreso per cápita oscilan entre el 6% y 8% anual, es posible que el consumo de combustibles se incremente a un ritmo del 10% al 15% anual. En muchos países en transición, a fines de los años ochenta y comienzos de los noventa, el número de automóviles en uso aumentó rápidamente a pesar de la contracción de la actividad económica y la reducción del ingreso per cápita. En Moscú (Rusia) la flota de automóviles de pasajeros creció a un ritmo del 10% anual desde 1984 a 1994 y del 17,5% anual entre 1990 y 1994. Si no se aplican políticas eficaces para limitar las emisiones de los vehículos automotores, tal crecimiento puede acarrear graves consecuencias para la salud de las poblaciones urbanas.

Contaminación por plomo en suspensión

Discussion PromptEl plomo en suspensión es uno de los contaminantes en partículas más peligrosos. Los niños pequeños son especialmente vulnerables: el saturnismo les provoca lesiones cerebrales permanentes, que causan problemas de aprendizaje, pérdida de audición y trastornos de conducta. En los adultos, la absorción de plomo provoca hipertensión, problemas de tensión arterial y cardiopatías. Las principales fuentes de plomo en suspensión son los vehículos automotores que utilizan gasolina con plomo; los procesos industriales, como la metalurgia ferrosa y no ferrosa, y la combustión del carbón.

Mientras los gobiernos cada vez controlan más las grandes fuentes industriales de contaminación, la circulación de vehículos automotores aumenta rápidamente. En muchas zonas urbanas, más del 80% de la contaminación por plomo proviene de los vehículos que utilizan gasolina con plomo. Por ello, desde el decenio de 1970, cuando surgió evidencia médica de los daños que el plomo causa a la salud, muchos países han reducido o eliminado los aditivos que contienen este metal. En algunos países, como Austria, Japón y Suecia, se logró eliminar la gasolina con plomo. Pero en gran parte del mundo en desarrollo, especialmente en África, los aditivos con plomo siguen siendo muy comunes. Los especialistas sospechan que, en algunos países en desarrollo, todos los niños de menos de 2 años y más del 80% de los que tienen entre 3 y 5 años muestran niveles de plomo en la sangre que superan los que la Organización Mundial de la Salud considera inocuos.

Los economistas han calculado que, con las opciones tecnológicas existentes en la actualidad, la eliminación gradual de la gasolina con plomo es muy eficaz en función de los costos. Pasar de la producción de gasolina con plomo a la de gasolina sin plomo no suele costar más de 2 centavos por litro, y los países pueden ahorrar de 5 a 10 veces más, gracias a la reducción de la morbilidad y la mortalidad que lograrían de esa forma. Cuando los Estados Unidos pasaron a utilizar gasolina sin plomo, ahorraron más de $10 por cada dólar invertido, pues disminuyeron los gastos en salud, se registró un ahorro en el mantenimiento de los motores y mejoró la eficiencia en el uso de los combustibles. Es sumamente urgente que muchos países en desarrollo reconozcan los elevados costos de los perjuicios que las emisiones de plomo causan a la salud humana y adopten políticas nacionales apropiadas.

La experiencia internacional demuestra que, en la mayoría de los países, en las primeras etapas de la industrialización y la urbanización la calidad del aire se deteriora. No obstante, a medida que mejoran los ingresos, los países modifican sus prioridades: reconocen el valor de sus recursos naturales (aire puro, agua potable, suelo fértil, abundancia de bosques), dictan y hacen cumplir leyes para proteger dichos recursos, y disponen de dinero para abordar los problemas ambientales. Como consecuencia, la calidad del aire y otros aspectos ambientales comienzan a mejorar. Algunos especialistas incluso calcularon los niveles medios de ingreso per cápita en los cuales determinados contaminantes alcanzaron su nivel máximo en un grupo de países, entre 1977 y 1988. El humo, por ejemplo, llegaba a su punto máximo en la atmósfera de las ciudades cuando el ingreso per cápita del país era del orden de los $6.000; de allí en adelante, este tipo de contaminación empezaba a disminuir. En cuanto al plomo en suspensión en la atmósfera urbana, las concentraciones máximas se registraban a niveles considerablemente menores de ingreso per cápita: alrededor de $1.900.

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